NUEVA YORK.- El enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe, Kofi Annan, quien estuvo el pasado fin de semana en Damasco y se reunió con el presidente sirio, pidió unidad al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a fin de que se pueda cambiar la dinámica del conflicto, en una sesión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad en Nueva York. Annan insistió en que el Consejo de Seguridad tiene que volver a encontrar una posición conjunta. El consejo ha permanecido en silencio, a pesar de que según estimaciones de la ONU más de 8.000 personas han muerto en Siria en los últimos 12 meses.
"Cuanto más fuerte y unido sea el mensaje, mejores posibilidades tenemos de cambiar las dinámicas del conflicto", sostuvo un enviado resumiendo las declaraciones de Annan en la reunión. Rusia y China han bloqueado tres veces resoluciones en las que se condenaba la violencia en Siria, en dos de ellas aplicando cada uno de estos países su derecho a veto en contra de la mayoría en el Consejo de Seguridad.
Rusia sigue rechazando una intervención militar y las exigencias de dimisión del presidente Bashar al Assad. "El referéndum ha mostrado que el gobierno de Damasco cuenta con el apoyo del pueblo sirio", dijo el viceministro de Exteriores Mijail Bogdanov. Rusia se pronunciará siempre contra un "escenario de guerra" en Siria, aseguró Bogdanov.
Por su parte, el embajador sirio ante la ONU, Bashar Yaafari, dijo que un "equipo técnico" de Annan llegará a Damasco mañana, donde prepararán más misiones del ex secretario general de la ONU. "Estamos comprometidos con ayudar a que la misión del Sr. Annan tenga éxito. El gobierno está cumpliendo con su deber de proteger a sus ciudadanos, desarmar terroristas y llevar a los agresores ante la Justicia", señaló un comunicado del Ministerio del Exterior, según la agencia oficial de noticias SANA.
Además explicó que el Ministerio del Exterior ha enviado mensajes a Annan sobre lo que denominó "crímenes recientes cometidos por grupos terroristas" en varias ciudades árabes del país, en especial en Homs.
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Abdellatif al-Sayani, informó del cierre de varias embajadas en Damasco. "Los seis miembros del Consejo han decidido cerrar sus embajadas en la capital siria, porque rechazan la muerte de pueblo indefenso sirio por parte del régimen", dijo Al Sayani. Esta medida, añadió, es también una respuesta la insistencia del régimen de querer solucionar (el conflicto) por la vía militar. Los países del Golfo ya habían retirado sus embajadores de Siria. En los últimos días también se había ido retirando el personal de las legaciones.
En tanto, el gobierno de Turquía anunció que podría crear una "zona neutral" en la frontera para proteger al creciente número de refugiados sirios que escapan de las fuerzas del régimen, elevando la posibilidad de una intervención extranjera en el país sacudido por una revuelta popular desde hace un año.
Los refugiados provenientes del país en conflicto cruzan los cerros hacia Turquía, evadiendo a las fuerzas sirias y las minas terrestres para llegar a los campamentos establecidos para quienes dejan el territorio. El número en aumento ha causado preocupación en Ankara.
Turquía exhortó ayer a sus ciudadanos que abandonen Siria debido a la creciente inseguridad. "Una zona neutral, una zona de seguridad, son cosas que están siendo estudiadas", indicó el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, pero aclaró que también había otras ideas en consideración. Turquía dice que alberga a unos 14.700 refugiados, luego de que unas 250 personas cruzaran sus fronteras ayer. Otras 1.000 más lo habían hecho el jueves, huyendo de los feroces combates en la provincia de Idlib. (Reuters-DPA)