En 2009, entre partidos de billar, noche y mujeres en la zona de El Bajo fueron conociéndose. No eran amigos, pero en sus charlas y con el paso del tiempo lograron convertirse en "socios" para transportar cocaína desde Bolivia a Tucumán.
El dúo funcionó muy bien hasta que el 22 de febrero de 2010 la Policía Federal los atrapó "in fraganti". Daniel Eduardo Díaz era el taxista que transportaba la droga y Randy Segundo, un militar retirado, que era el ideólogo del "negocio".
Según la investigación policial, el taxista Díaz buscaba la droga de la casa del militar retirado en el barrio Las Flores, en Tafí Viejo. El día en que fueron sorprendidos por la Policía habían distribuido casi nueve kilos de cocaína en dos cajas, una de vinos y en otra de zapatillas, que colocaron en el baúl del taxi.
Trámite veloz
Estos dos hombres fueron juzgados por la Justicia Federal. En un solo un día, fueron declarados culpables. El debate oral comenzó a las 9.30 del miércoles y antes de las 19 del mismo día, los acusados fueron condenados por los jueces federales María Alicia Noli, Carlos Enrique Jiménez Montilla y Gabriel Eduardo Casas.
Los defensores intentaron argumentar la inocencia de sus clientes pero nada pudo detener el peso de la condena. El abogado Roberto Flores, defensor del militar retirado (Randy Segundo) había solicitado una nulidad y pidió que el testimonio del policía Jorge Matías fuera declarado como falso testimonio. Sin embargo, los magistrados no hicieron lugar al pedido y condenaron al militar retirado a seis años y ocho meses de prisión.
A su vez, el abogado Bernardo Enrique Torti, pidió al tribunal que se absolviera a su cliente de los cargos que se le imputaban, pero tampoco logró mellar la decisión de la Justicia Federal que dispuso que el taxista (Díaz), cumpla una condena de seis años y dos meses en prisión.
La pureza del producto
La investigación que derivó en la condena de estos acusados comenzó el 28 de Octubre de 2009. En esa fecha, un equipo de pesquisas federales recibió un dato valioso: un testigo que prefirió mantener reservada su identidad, contó que en Tafí Viejo había un ex militar que traía droga desde Bolivia y la distribuía en un Renault 19, que funcionaba como taxi, o en una camioneta Toyota Hilux.
Esa fue la primera pista que llevó la investigación hacia el taxista y el ex militar, oriundo de Salta. Según las pericias de la policía científica, la droga alcanzaba una pureza de hasta un 48%.
Luego de recibir y dividir las droga en bolsas de plástico que contenían aproximadamente un kilo las llevaban hacia la ex terminal, desde donde se piensa que era distribuida a los demás "clientes".
La sentencia del tribunal todavía no esta firme y la lectura de los fundamentos se realizará el 21 del este mes. Mientras tanto la situación procesal de los condenados no se modificará.
Díaz, el taxista, seguirá libre bajo fianza y Segundo, el militar retirado, permanecerá detenido porque cumple otra condena, en la que también se lo encontró culpable, por la portación de armas de guerra. Además, el ex militar tiene el antecedentes de haber protagonizado un intento de fuga durante el proceso judicial.
¿Cómo conseguían la droga? Según la investigación de la Policía, el ex militar, Randy Segundo, recibía la cocaína en su casa de Tafí Viejo.
¿Cuándo los atraparon? El 22 de Febrero de 2010 sorprendieron al taxista con casi 9 kilos de cocaína. Su socio (ex militar) cayó el mismo día.
¿Qué dijeron en su defensa? Durante el juicio, los dos acusados aludieron que desconocían la actividad a la que se dedicaba uno y otro.
¿Por qué delito los condenaron? Díaz (el taxista) fue sentenciado por tenencia y transporte de droga. El ex militar por transporte y por reincidencia.
¿Se les cobrará alguna multa? Además de la condena a prisión los sentenciados deben pagar $ 5.000 por el delito que cometieron