LA HABANA, Cuba.- La Iglesia católica cubana condenó hoy una protesta de disidentes realizada en uno de sus templos en La Habana, 12 días antes de que el papa Benedicto XVI llegue a la isla en una visita pastoral.

Con un inusual tono áspero, la Iglesia calificó de "irresponsable" la ocupación de la iglesia por parte 13 opositores, y pidió que no usen sus templos como "trincheras políticas".

La disidencia había incrementado antes la presión sobre la jerarquía eclesiástica con su protesta. Desde hace varios días, la proscrita oposición cubana reclama cada vez más con frecuencia ser recibida por Benedicto XVI.

Los 13 activistas ocuparon de forma pacífica la iglesia del barrio de Centro Habana desde la tarde del martes, exigiendo entregar un mensaje para el Papa. La protesta empezó casi a la misma hora en la que el cardenal Jaime Ortega anunciaba la visita de Benedicto XVI en la televisión estatal.

Pese a que un representante de la Iglesia se comprometió a entregar el mensaje, los opositores se negaron a marcharse y pasaron la noche en el lugar, según un comunicado emitido por el Arzobispado de La Habana.

Los activistas seguían hoy encerrados en el templo. En su reacción oficial casi 24 horas después, la Iglesia condenó como "ilegítima" e "irresponsable" la ocupación, y acusó además directamente a grupos organizados de buscar perturbar la próxima visita de Benedicto XVI entre el 26 y el 28 de marzo. . (DPA)