La tapa del diario se pensó a primera hora de la tarde con noticias concretas -el secuestro de ropa de contrabando- y con supuestos sobre hechos que no habían ocurrido: los partidos de Atlético y de Boca. Se trabajó con una gran imagen central de la ropa incautada y hubo consultas al jefe de Deportes sobre qué podía pasar con Atlético. "Sabemos qué jerarquía darle si empata o pierde. ¿Pero qué hacemos si gana?", se le preguntó. "Está bien a mitad de página, a menos que el partido tenga alguna situación especial", respondió. Y la tuvo. Al final, cuando los encuentros deportivos estaban terminados, se analizó que lo más llamativo había ocurrido fuera del campo de juego y determinó que se cambie la portada: la imagen de los policías de Jujuy echando a los hinchas "decanos" quedó como la principal, con la idea de que esto va a dar que hablar mucho más que el partido en sí.