BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional y Hugo Moyano, líder de la CGT, siguen poniendo más distancia entre ellos. La ruptura política se confirma día a día. El sindicalista manifestó que la gestión kirchnerista "perdió el rumbo" y no descartó una posible medida de fuerza nacional de la central obrera. Su actitud ganó la réplica inmediata de los oficialistas.

El diputado nacional por el Frente para la Victoria Agustín Rossi opinó que "a esta altura" de la disputa política no le sorprende la "dureza" que tuvo Moyano en sus dichos. "No comparto las declaraciones de Moyano", planteó Rossi, quien destacó que durante el primer tramo del discurso de la Presidenta en la Asamblea Legislativa surgió "claramente la ratificación de un rumbo" iniciado en 2003 por el fallecido ex mandatario Néstor Kirchner. Añadió que el rumbo político implementado hasta la actualidad "ha sido venturoso para el conjunto de los argentinos".

En tanto, a través del secretario general de La Cámpora, el diputado nacional Andrés Larroque, el kirchnerismo señaló que el Gobierno nacional "jamás perdió el rumbo" y atribuyó la actitud del dirigente sindical a sus presuntas "aspiraciones políticas". Además, criticó al hijo del camionero, Facundo Moyano, líder de la Juventud Sindical y su par en el Congreso, al definirlo como un dirigente de postura "dogmática" por haber dicho que los jóvenes tienen "la obligación de correr por izquierda" y le advirtió que el Poder Ejecutivo "se corre por izquierda a sí mismo". "Este Gobierno jamás perdió el rumbo. Quizá para algunas perspectivas ha cambiado la situación pero eso no es así", contestó Larroque.

"Que no nos lleven"

Por su parte, Moyano ratificó su posición en torno a la necesidad de que el trabajador recupere su salario a través de la negociación paritaria y consultado por radio Brisas de Mar del Plata sobre la posibilidad de llegar a un paro general manifestó: "esperemos que no lleguemos a tener que tomar esa medida". "Mejor dicho, esperemos que no nos lleven a eso", añadió.

Para el dirigente sindical, "hay muchas formas de negociar salarios. Hay que poner partes razonables pero también el Estado tiene que subir el mínimo no imponible (del impuesto a las ganancias), levantar el tope de las asignaciones por hijo para los que cobren más de $ 5.000 cobren las asignaciones", remarcó el gremialista. Moyano también recordó que "los trabajadores son los que tienen que poner el hombro".

"Las cosas aumentan, nosotros hablamos de la inflación del supermercado y entonces yo creo que si nos ponemos las tres partes de acuerdo podemos salir de esta coyuntura", añadió. Pero, señaló que "si quieren que sea sólo el trabajador se equivocan". (DyN)