Las compras externas de gas-oil en volumen de Argentina avanzarán un 16% en 2012, según la proyección de la consultora económica privada Abeceb (www.abeceb.com), que además estima que se necesitarán más de U$S 4.600 millones este año para enfrentar esas compras, lo que se acrecentaría ante eventuales disparadas en las cotizaciones.
El estudio de la firma expresa que en caso que "YPF tuviera dificultades en contar con los dólares para efectuar sus compras, se deberían cubrir más de U$S 1.300 millones (un 25% del total). Pero este gasto no incluye costos logísticos necesarios el abastecimiento.
Las compras de este combustible significaron el año pasado el 40% de la "reversión del saldo energético" y demandaron U$S U$S 2.000 millones adicionales respecto a 2010.
"La pérdida de la autarquía en materia energética durante el año pasado, después de más de dos décadas de autoabastecimiento, generada tras la reversión del saldo comercial energético en más de U$S 5.000 millones entre 2010 y 2011, implicó una abultada necesidad de dólares para financiar dicho abastecimiento. Con ello, el déficit energético de 2011 significó restar entre U$S 3.000 millones y U$S 3.700 millones, según se tomen los números del informe de Intercambio Comercial Argentino de Indec o las fuentes de bases", dice el trabajo.
En particular, si se toma como referencia esas fuentes de bases, se identifica sobre el crecimiento de las compras externas de gasoil el principal motivo de la reversión del saldo energético.
Ello lo marca la variación registrada entre 2010 y 2011, cuando el combustible paso de U$S 1.947 a U$S 4.000. Esos U$S 2.053 millones adicionales necesarios para las compras de gasoil explican el 40% de la reversión en la balanza de energía.
"Asimismo -analiza Abeceb- esta situación se agravó dado que las exportaciones de petróleo crudo se mantuvieron en torno a los U$S 2.000 millones, con una caída de un 15%, y no pudieron compensar las mayores necesidades de dólares para las compras de gasoil".
Según la consultora, para el corriente año el panorama "es menos alentador" considerando las mayores necesidades de la demanda, que duplicaría el ritmo de crecimiento de la producción.
Siquiera considerando la puesta en marcha de los proyectos previstos para este año en cuanto a la ampliación de capacidad productiva, no se logrará cubrir el nivel de consumo.
De este modo, se espera que la producción alcance los 12,5 millones de metros cúbicos frente a los 12 millones de metros cúbicos de 2011; mientras que la demanda aparente -producción más importaciones- se proyecta con un crecimiento de un 6,9%, superando los 17,8 millones de metros cúbicos.
Cabe destacar que el año pasado las compras externas de gasoil crecieron en torno del 50% en volumen y para este año se espera un crecimiento de un 16%. Con ello, las importaciones de gasoil pasarían a representar un 28% al 30% de la demanda aparente entre 2011 y 2012, pasando de 4,6 millones de metros cúbicos a 5,6 millones de metros cúbicos, determina el trabajo.
"En cuanto a las necesidades de dólares para enfrentar dichas compras, considerando la variación del volumen estimado y los precios promedios de importación del año pasado como hipótesis de mínima, demandarán más de U$S 4.600 millones, esto sin considerar eventuales disparadas en las cotizaciones en las compras", observa la consultora Abeceb.com
Entre los que enfrentaron los costos de importación, Cammesa explicó más del 45% -destinado a generadoras eléctricas-; mientras que YPF, un 25%. Enarsa importa solo el 4,5%. Todos en 2011.
"Teniendo en cuenta dicha incidencia y eventuales dificultades de parte de YPF para contar con los dólares necesarios para afrontar sus importaciones, las necesidades para cubrirlas superarían los U$S 1.300 millones. Esto, sin considerar los costos logísticos necesarios para afrontar el abastecimiento que implicaría", concluye el informe.
Esta perspectiva se da en un escenario de conflictividad en el sector de los hidrocarburos, marcado por baja de la inversión y también déficit, tanto para el Gobierno y las petroleras.
La pelea entre el Poder Ejecutivo e YPF determina el mercado nacional y su desenlace, el desarrollo de la producción, aún más, si se toma en cuenta las advertencias de provincias petroleras, como Neuquén o Salta, de retirar concesiones.