Ya no hay demasiadas formas de sorprender cuando de periodismo de "casos" se habla. Casi siempre la calidad de la obra va de la mano de la calidad del autor. Es que los casos más resonantes tienen miles de litros de tinta en los diarios, y horas de aire en televisión y radio, más los millones de páginas de internet. Entonces, para los que se dedican a compilar "los casos más resonantes" se les está haciendo más que difícil. Pero, y por suerte siempre hay un pero, existen excepciones. Y Secretos argentinos. La intimidad de los crímenes que conmovieron al país es una de ellas.
Este es el correlato del programa que Marcelo Camaño y Miriam Lewin tienen desde principios de 2010 en Radio Nacional. Y el programa ya de por sí es un hallazgo. Es que allí, aprovechando que Camaño es un gran guionista, y que Lewin lleva sobre sus espaldas haber sido una de los cerebros de Telenoche Investiga y de Puntodoc, desgranan en clave de radioteatro los casos que más conmueven. De allí al papel sólo había un paso.
Más allá del expediente
Tal vez uno de los grandes aciertos de los autores sea no quedarse únicamente con el expediente. Con testigos directos y hasta protagonistas tratan de rearmar cada caso. No se ponen tampoco en fiscales y en causas como la de, por ejemplo, Nora Dalmasso, no apuntan contra un acusado ya que ni la Justicia pudo aún determinar quién mató a la cordobesa. Pero dejan indicios que cada lector puede utilizar.
Así, a lo largo de poco más de 200 páginas, retratan la muerte de Wanda Taddei, a manos de su marido, el bajista de Callejeros, Eduardo Vázquez; lo sucedido con Carlitos Menem y la extraña caída de su helicóptero; el asesinato del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén; el crimen de Ezequiel Demonty, a quien un grupo de policías arrojó al Riachuelo por ser negro; el doble crimen de la Dársena en Santiago del Estero y sus implicancias políticas; las coimas en el Senado y la utilización de la "Banelco"; los asesinatos de Maximiliano Kosteki y de Darío Santillán a manos de policías represores; la mortal paliza que recibió Martín Castellucci a manos de un patovica en Lanús o la dramática historia de Francisco Madariaga, el nieto 101 recuperado por las Abuelas.
El libro cuenta con cruda prosa detalles de casos aberrantes que nos marcan como sociedad. Camaño y Lewin, con cambios de tipografía, dejan en claro cuándo se están detallando partes del expediente, y cuándo los diálogos surgen de entrevistados. El programa tuvo una gran repercusión. Luego llegó el libro. Y conservó la excelencia de los contenidos escuchados por la radio. © LA GACETA
Este es el correlato del programa que Marcelo Camaño y Miriam Lewin tienen desde principios de 2010 en Radio Nacional. Y el programa ya de por sí es un hallazgo. Es que allí, aprovechando que Camaño es un gran guionista, y que Lewin lleva sobre sus espaldas haber sido una de los cerebros de Telenoche Investiga y de Puntodoc, desgranan en clave de radioteatro los casos que más conmueven. De allí al papel sólo había un paso.
Más allá del expediente
Tal vez uno de los grandes aciertos de los autores sea no quedarse únicamente con el expediente. Con testigos directos y hasta protagonistas tratan de rearmar cada caso. No se ponen tampoco en fiscales y en causas como la de, por ejemplo, Nora Dalmasso, no apuntan contra un acusado ya que ni la Justicia pudo aún determinar quién mató a la cordobesa. Pero dejan indicios que cada lector puede utilizar.
Así, a lo largo de poco más de 200 páginas, retratan la muerte de Wanda Taddei, a manos de su marido, el bajista de Callejeros, Eduardo Vázquez; lo sucedido con Carlitos Menem y la extraña caída de su helicóptero; el asesinato del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén; el crimen de Ezequiel Demonty, a quien un grupo de policías arrojó al Riachuelo por ser negro; el doble crimen de la Dársena en Santiago del Estero y sus implicancias políticas; las coimas en el Senado y la utilización de la "Banelco"; los asesinatos de Maximiliano Kosteki y de Darío Santillán a manos de policías represores; la mortal paliza que recibió Martín Castellucci a manos de un patovica en Lanús o la dramática historia de Francisco Madariaga, el nieto 101 recuperado por las Abuelas.
El libro cuenta con cruda prosa detalles de casos aberrantes que nos marcan como sociedad. Camaño y Lewin, con cambios de tipografía, dejan en claro cuándo se están detallando partes del expediente, y cuándo los diálogos surgen de entrevistados. El programa tuvo una gran repercusión. Luego llegó el libro. Y conservó la excelencia de los contenidos escuchados por la radio. © LA GACETA