El llamado era claro. Si quería recuperar la moto que le habían robado, tenía que pagar $ 1.000 en el segundo pasaje sin nombre ubicado a la altura de avenida San Ramón al 600. La mujer no dudó y denunció el hecho en la Policía, que recuperó el rodado.
El robo se había producido el sábado. El llamado ocurrió ayer a la mañana. Un equipo especial del Área Investigativa de la seccional 10ª, a cargo del subcomisario Alejandro Siwecki y del comisario Luis Bacas, fue hasta el lugar de la cita, y observó a dos jóvenes, que circulaban cada uno en una moto.
Al ver a los policías, los jóvenes aceleraron y en uno de los pasajes, uno de los motociclistas dejó el rodado y se subió a la moto de un tercer hombre que los esperaba.
Luego aceleraron las motos y los policías los perdieron de vista, pero tras una corta persecución. Los efectivos levantaron el rodado que había sido tirado, y tuvieron que empujarlo hasta la comisaría, ya que no arrancaba. En el lugar confirmaron que la moto era la que le habían sustraído a la mujer, y la fiscala Marta Rivadeneira dispuso que, luego de realizarle pericias, se la entreguen a su dueña.