Surcaron el Atlántico y llegaron al país. Se hicieron esperar y finalmente arribaron al flamante edificio de la Legislatura, ubicado en avenida Sarmiento y Muñecas. Los nuevos asientos viajaron en un camión desde el puerto de Buenos Aires y ya están listos para que sean usados por los legisladores provinciales.
Las butacas, similares a las que visten auditorios de la talla de la ONU o del Parlamento alemán, pudieron embarcarse desde Barcelona luego de que se obtuviera la "licencia no automática", llave que concede exclusivamente la Secretaría de Comercio de la Nación, en manos del polémico Guillermo Moreno. Los asientos encargados a la firma española Figueras International Seating arribaron en barco al puerto de Buenos Aires la semana pasada. Cuando se cumplieron los trámites en la Aduana, fueron cargadas en camiones para su traslado.
Entre otras características, cuentan con un sensor de peso incorporado, y son innovadoras en cuanto a su ergonomía, su comodidad y movilidad. La Legislatura encargó 67 asientos, pese a que los representantes del pueblo son 49, porque en los actos protocolares -como la sesión inaugural del 1 de marzo- se necesitan más espacios para los ministros y funcionarios del Poder Ejecutivo. Además, están contemplados en la compra, los espacios del estrado para quien conduce la sesión. LA GACETA ©