Si algo le faltaba a esta pesadilla de Atlético en la B Nacional, es que desde la enfermería lleguen malas noticias. Mientras la prensa aguardaba la salida de los jugadores, José Saab, médico del plantel, le confirmaba a LA GACETA que Deivis Barone sufrió la rotura de meniscos de la rodilla izquierda.

No sólo eso. La recuperación le demandará a "Animal" al menos 40 días. Mala suerte la suya, justo en este momento tan endeble del grupo, que no da pie con bola. El viernes pasará por el quirófano.

Ahora, el ambiente a velorio que había en la zona mixta del "José Fierro" fue evidente. No había ganas de nada entre los "decanos" que, en su mayoría, se llamó a silencio. Hubo otros que sí encararon a los micrófonos, como el propio Juan Manuel Llop, Diego Barrado, Silvio Iuvalé y el colombiano Jairo Castillo, quien mostró su descontento con la gente que lo insultó a él y a sus compañeros.

"Fue impensado el resultado, no esperábamos esto. Sabíamos que iba a ser difícil, pero un 4 a 0 no estaba en los planes de nadie", lamentó el "Tigre", quien le dedicó unas líneas al maltrato verbal que sufrió de algunos simpatizantes. "Estamos preocupados como la gente y queremos revertir este momento. Son entendibles los reclamos, pero no que te puteen y te digan de todo. A nadie le gusta eso", aseveró el "cafetero", y aclaró.

"Yo vine a sumarme a un grupo. Esto no depende solamente de mí, depende de todos, de que cada uno ponga su granito de arena y haga lo que le corresponda en la cancha", pidió el artillero, que todavía no tuvo una situación clara en el área.

"Esta situación me pone triste y me da mucha impotencia. No puede ser que nada nos salga dentro del campo", apuntó Castillo, quien para el final analizó la goleada de Instituto. "Ellos fueron muy contundentes. Llegaron cinco veces y marcaron cuatro. Esa es la realidad. Nosotros tuvimos pocas chances. Por algo venían con tantos partidos sin perder. Creo que son firmes candidatos al ascenso", concluyó.