BUENOS AIRES.- Acostumbrado a derrochar carisma y simpatía, Mariano Peluffo sorprendió a la audiencia mostrando una faceta poco conocida durante uno de los debates de Gran Hermano 2012.

Mientras entrevistaban a Víctor, el último expulsado de la casa, el conductor se ofuscó por la confesión de una de las estrategias utilizadas por “Los Montonegros”, el grupo al que pertenecía este participante. 

Lo que los chicos intentaban era lograr que sus contrincantes entren en un estado de depresión que los conduzca a presionar el botón rojo para abandonar el juego. 

Ante eso, Peluffo reaccionó de inmediato diciendo que “eso está mal, esto es un programa de televisión. Ustedes son gente, no podemos dejar que se tiren contra la pared y se rompan la cabeza. Vamos presos todos, boludo”. 

Además, comentó los esfuerzos que la producción del programa hace para evitar que los participantes sufran problemas psicológicos, y el constante apoyo que un grupo de profesionales le brindan a cada uno de ellos. “Si no lo hiciéramos así, no estaríamos hace 12 años con el programa”, finalizó. La Gaceta ©