Ni se te ocurra decir "no entiendo nada". Llega el momento de que te pongas las pilas y te hagas cargo. Si le prohibís a tu hijo hacerse un perfil en Facebook es casi seguro que lo vaya a abrir a tus espaldas. Entonces, acompañalo en el proceso de ingreso al mundo de las redes sociales. Y si sos un analfabeto on line, empezá a aprender (si lo hacés junto a él, mucho mejor). Es la mejor manera de protegerlo.

La psicóloga Carmina Varela es clara: si el chico no demuestra la inquietud, tampoco hay que fomentarle la necesidad de abrir un perfil en las redes sociales. "De todos modos, como papá hay que ir acompañando el avance de la tecnología e interiorizarse en lo que los hijos hacen en Internet", explica.

Varela marca cuatro puntos claves que pueden ayudar a los padres cuando sus hijos empiecen a sumergirse en las redes sociales. En primer lugar, analizar por qué el chico quiere entrar a Facebook y qué utilidad le va a dar según su edad. En segundo término, es necesario supervisarlo. Los papás deben sacudirse la comodidad y saber que hay una nueva responsabilidad con la que deben comprometerse: ayudar al chico a diferenciar qué está bien y qué está mal en la web.

El punto tres es evitar que Internet lo absorba. Facebook no debe ir en detrimento de otras actividades esenciales, como el deporte, la interacción real con sus pares y el estudio. Por último, hay que predicar con el ejemplo. "Si les prohibimos a los chicos que abran una cuenta en Facebook no podemos pasarnos nosotros dos horas en la red social. Ellos captan inmediatamente esa contradicción", resalta la psicóloga.