Otro día de espera. Aunque en menor medida que el lunes, cientos de docentes volvieron a ocupar desde primera hora de la mañana las cuadras de Córdoba y Maipú, a la espera de un número que les permita hacer la tacha y obtener el puntaje necesario para el cargo.

Tras el revuelo del lunes, con cientos de docentes que quedaron sin número y otros que cortaron la calle exigiendo atención, se decidió extender el período de tacha. "Si fuera necesario lo haremos hasta el miércoles próximo", consignó a LA GACETA la vocal Eva Herrera de Olivera. La tacha no es sólo un procedimiento burocrático, es un derecho de los docentes ante la calificación que han obtenido de parte de la Junta respecto de su curriculum y formación. Un sistema que les permite corregir errores en sus legajos, y presentar las certificaciones de sus estudios para un mejor puntaje. Como este paso es clave para aspirar a un cargo vacante, la Junta estuvo entregando números hasta las 17 de ayer para darles tiempo a los docentes de revisar sus carpetas. "Si bien el plazo concluyó ayer, debido a la cantidad de gente que quedó sin atender vamos a recibir la tacha incluso hasta el miércoles a quienes quedaron con número y sin atender", dijo Olivera.

La funcionaria (es vocal designada por el Ejecutivo) reconoció que el problema fue quizás el hecho de que se superpusieran las tachas de maestros de grado y la de los de Nivel Inicial. Esto se sumó a los inconvenientes que tuvieron los docentes para presentar a término las certificaciones de sus estudios, y el hecho de que una gran mayoría esperó hasta los últimos dos días de plazo para realizar la tacha.

"Ya se volvió a la tranquilidad", dijo aliviada la vocal, quien estimó que cerca de 4.000 docentes cumplieron el trámite desde que se abrió la convocatoria. "Un poco más del 40% del padrón", apuntó.