La marcada división que existe en la Cámara entre los legisladores de la Unión Cívica Radical (UCR) es una pequeña muestra de lo que ocurre y ocurrirá en los próximos meses en el centenario partido, cuando los afiliados elijan en una interna a sus autoridades locales.
Desde el 18 de noviembre, la conducción de la UCR está en manos de la convención provincial, a cargo de Brígido Ibarreche, Ernesto Llarrull, Luis Argañaraz, Aurora Ortiz, María Julia Basualdo, Sergio Poliche, Pedro Albornoz Piossek y Jorge Rodríguez Wierna.
En consecuencia, la convención es ahora la máxima autoridad partidaria de acuerdo a la disposición de la Carta Orgánica de la UCR que establece que, en caso de expirar el plazo para la renovación de autoridades, será el órgano legislativo el encargado de tomar las riendas del partido hasta la realización de los comicios internos.
A fines del año pasado, eran varios los nombres en danza para presidir la Junta de Gobierno de la UCR. Pero con el paso de los meses, el tamiz radical se encargó de dejar solamente a dos dirigentes en carrera para portar las llaves de la casona de Catamarca 851. El senador José Cano y el ex intendente de la capital, Rubén Chebaia, cada uno por su lado, procuran suceder en el cargo al legislador Federico Romano Norri.
Las diferencias de los dos espacios en pugna se hicieron visibles en la Legislatura, luego de que los cuatro representantes radicales que llegaron al recinto decidieron separarse y conformar dos bloques. Los legisladores Ariel García y Silvia Elías postulan a Cano, mientras que Federico Romano Norri y Roberto Sánchez buscan llevar a Chebaia a la conducción del distrito local.
"Estoy convencido que el radicalismo tiene que plantearse un proyecto con vocación de poder. Nosotros tenemos una gran deuda con la gente, porque históricamente no se les ofreció una alternativa de gobierno. Creo que José Cano se convirtió en un principal referente del radicalismo y por eso creo que él debería presidir el partido mas allá de la disposición de la carta orgánica que se lo impide", opinó el legislador García.
La disposición a la que hace referencia García es el artículo 60 de la carta orgánica, que establece que no podrán ser miembros de la Junta de Gobierno los afiliados que desempeñen cargos políticos de cualquier naturaleza fuera de la provincia, y aquellos que ocuparen en Tucumán cargos electivos con funciones ejecutivas.
Según el parlamentario, hay dirigentes que ya cumplieron un ciclo. "Son viejos en la política. Tiene que haber una renovación de los cuadros partidarios. Chebaia ya tuvo su oportunidad; fue intendente, después perdió la gobernación y en 1991 perdió la banca legislativa contra (Gumersindo) Parajón", criticó García.
Por su parte, Romano Norri confirmó que desde su espacio comenzaron a trabajar para ungir a Chebaia como presidente del distrito local. "Estamos convencidos de que Rubén Chebaia es el hombre que nos debe conducir. Es por ello que mañana mismo (por hoy) voy a presentar una nota ante las autoridades de la convención para que nos informen si ya está firmada la convocatoria a elecciones internas. Hay rumores de que los comicios se realizarían el 6 de mayo", adelantó el legislador.
De acuerdo a los tiempos previstos, la convención ya está en condiciones de convocar a los comicios. Desde el momento de la convocatoria, la Junta Electoral debe contar con 35 días previos para organizar el cronograma de las internas.