RÍO DE JANEIRO/SAO PAULO.- Unos 300 bomberos de Río de Janeiro protestaron ayer en favor de la libertad de los líderes presos de la debilitada huelga convocada junto a la policía militar (PM), y anunciaron que hoy se reunirán en asamblea para decidir el futuro del movimiento. "Queremos solamente que los bomberos y policías sean tratados con dignidad", dijo la esposa de Benevenuto Daciolo, el primero de los 12 bomberos que fueron presos por liderar el movimiento huelguista.
Los manifestantes, que no llegaban a 300, se congregaron en la popular playa de Copacabana y portaban camisetas rojas con llamados a una "amnistía ya". "Para el gobernador, usted es un voto, para los bomberos es una vida", se leía en otra. El cuerpo de bomberos de Río de Janeiro informó que ocho de las últimas 11 órdenes de arresto contra efectivos líderes de la huelga ya se cumplieron. Los detenidos permanecen recluidos en la misma cárcel de máxima seguridad, adonde se encuentra Daciolo y los miembros de la PM presos.
En total, hay 12 bomberos en prisión y 162 salvavidas de playa con sanciones administrativas. Mientras, en la PM, 17 efectivos están detenidos, incluidos 10 de los 11 líderes huelguistas con orden de arresto de la justicia.
El movimiento, convocado en la madrugada del viernes -a una semana del Carnaval- se debilitó aún más el sábado cuando la policía civil abandonó el paro por considerar que se trataba de un "movimiento reivindicatorio sin adhesión".
Tranquilidad en Bahía
La policía en el Estado brasileño de Bahía decidió poner fin a una huelga que ha desencadenado una ola de delincuencia en la que murieron más 150 personas, aumentando las esperanzas de que los carnavales se celebren en paz pero sin despejar los temores sobre la seguridad con vistas al Mundial de 2014.
Los últimos huelguistas entre la policía militar de Bahía acordaron abandonar su protesta, según dijo el portavoz del Estado Robinson Almeida, después de 11 días de saqueos, asaltos y vandalismo en la tercera ciudad más grande de Brasil. (AFP-NA-Reuters)