BUENOS AIRES.- Baile. Baile y más baile. Así se resume el título de la coreografía futbolística de Lanús, que tuvo como víctima al complicadísimo San Lorenzo. Qué mal la pasó el "ciclón" en el debut del Clausura. Muy mal. Llegó con ganas de revertir un pésimo verano de pretemporada, pero se fue del Sur del Gran Buenos Aires aún peor de lo que llegó.

Regresó a Boedo con un 1-4 contundente y realista. Sus horribles horrores defensivos le valieron un castigo realmente duro. No se había jugado ni media hora y el "granate" ya le ganaba 3 a 0. Cada equivocación atrás, era gol del dueño de casa. Abrió la cuenta en un suspiro Diego Braghieri. Después amplió Matías Fritzler y selló la goleada Mariano Pavone, con un doblete. Bueno descontó. (Télam)