A ver, el campeón abría el Clausura exponiendo su corona ante un Olimpo hambriento de puntos, como león en ayuno. Pero esta es la verdad de la milanesa: el equipo que está en descenso directo puso a tiro a Boca desde el vestuario. Apenas 16 segundos tardó el bahiense para hacer tambalear el honor "xeneize". Ahí fue Agustín Orión el que respondió, avisando que mantendría la estirpe forjada en el Apertura. Pero aquello acabó siendo un espejismo. Es que fueron los de Julio César Falcioni quienes metieron los tres puntos en el bolsillo con ese 2 a 0 final.
Luego de que la alarma se encendiera en La Bombonera, porque Olimpo insistía cerca de los dominios locales, el que empezó a mostrarse fue el hombre clave de "JC": Román Riquelme. Él la pidió, la pisó en todos los recovecos del campo, hasta que un rebote de córner le quedó dentro del área. Con tiempo de sobra para su mente veloz, mandó el centro perfecto. El 10 la picó, Pablo Mouche se la bajó a Darío Cvitanich y el goleador no perdonó. 1 a 0. Aunque el off side (no cobrado, claro) de cuatro auriazules ensució la jugada, nadie les borró la sonrisa.
El complemento arrancó con el 10 igual de enchufado, tanto que otra vez hizo de las suyas cerca de la medialuna. Dejó solo a Mouche. El 7 tuvo tiempo para que su intento mano a mano con el arquero Ibáñez terminara en la red.
Listo. El monarca dio el primer paso en su misión de seguir reinando.