Dos vacas, una yegua y cuatro chanchos componen el botín que se llevó un grupo de individuos de Ollantay, una localidad situada sobre la ruta 306, a dos kilómetros de Santa Rosa de Leales.

Los delincuentes actuaron durante la madrugada del sábado cuando Víctor Hugo García, el dueño de la propiedad, se encontraba en la casa de su padre.

Llegaron montando tres caballos y los dejaron a 200 metros de la vivienda. Luego se acercaron, rompieron el candado de una columna de luz y cortaron la electricidad. Cuando lograron acceder a la zona de los corrales, dañaron los alambrados que servían de contención a los animales y se los llevaron. Eran tres en total: dos vacas y una yegua. Según su dueño, representaban una suma cercana a los $ 12.000.

García descubrió el robo cuando regresó a la casa. Llamó a la Policía y salieron tras las huellas de los animales, pero no pudieron encontrarlos. Este es el tercer robo que sufre el hombre, por lo que decidió poner punto final a la situación y deshacerse de los 13 animales que le quedaban. "Prácticamente los regalé, los vendí a unas carnicerías de la zona a un precio muy inferior de lo que valen", lamentó.

Pero él no fue el único afectado. La noche siguiente, una vecina de apellido Campero se enfrentó a tiros con un grupo de hombres que entraron a su casa para robarle. En este caso, se llevaron cuatro cerdos, aunque la pérdida pudo ser mayor.