LOS ANGELES, Estados Unidos.- Todos esperan que sea la figura del equipo y él no falla. El ala pivot Blake Griffin lidera a Los Angeles Clippers que sueñan con regresar a la postemporada después de seis temporadas y, por qué no, alcanzar los mejores resultados de su historia en la NBA. Sucede que con sus 2,08 metros y más de 110 kilos, promedia 21 puntos en su segunda temporada como profesional y ya es toda una celebridad. Anoche, frente a Oklahoma City Thunder, uno de los mejores de la Conferencia Oeste, Griffin recibió una bola de Chris Paul y ante el afán defensivo de Kendrick Perkins le enterró una volcada de antología, que fue elegida ya como la jugada de la semana.  

Gracias a su enorme actuación, los Clippers sellaron una victoria resonante por 112 a 100 para conformar un record de 12 victorias y seis derrotas, tres menos que los Lakers, sus vecinos ganadores de Los Angeles. Dueño de una potencia envidiable en sus piernas, Griffin ya es toda una celebridad en los Estados Unidos, después de quedarse con el concurso de volcadas en el All Star Game de la pasada temporada.

El 2012 no sólo le traerá como desafío clasificar a los Clippers -históricamente perdedores- hasta los playoffs sino también tendrá la posibilidad de integrar el Dream Team que buscará la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres. Nada mal para un chico que pronto cumplirá 23 años. (Especial)