MADRID.- La versión "ofensiva" de Real Madrid pidió a su entrenador, José Mourinho, una nueva oportunidad de enfrentarse a su gran rival, Barcelona. El conjunto blanco que goleó el domingo en Liga por 4-1 a Athletic de Bilbao, con una alineación plagada de sus hombres más talentosos, pidió revancha. "Era un Madrid con mensaje", escribió ayer el diario "Marca". "Mourinho sacó a los buenos y el fútbol se lo premió", añadió "As".
El técnico portugués fue el centro de las críticas en los últimos días a causa del equipo que confeccionó para enfrentarse a los azulgrana en el Santiago Bernabeú. Sin Marcelo, Mesut Özil, Kaká, Granero -todos titulares ante Athletic- y con Altintop y Carvalho -ambos sin ritmo-, el Madrid ofreció una imagen timorata y ultradefensiva que terminó, como casi siempre, en derrota.
El graderío del Bernabeú hizo notar el domingo a Mourinho su decepción y lo silbó por primera vez desde su llegada. El mismo día, además, "Marca" había revelado una tensa conversación del DT con algunos pesos pesados del plantel. El karma dice que cuando Real enfrenta a los catalanes su fortaleza se desdibuja. De los nueve clásicos que Mourinho dirigió al Madrid", cinco fueron derrotas, tres empató y sólo ganó uno. Durante esos nueve enfrentamientos, el DT lo ha intentado todo: al ataque, esperando, presionando arriba, con "trivote", con dos puntas o con uno. ¿Tiene la clave para poder derrotar a Barcelona esta vez?, le preguntaron en la previa al duelo de mañana. "No", respondió lacónico "Mou". La versión "ofensiva, aquella de la que Mourinho sospecha desde que en su primer clásico cayera 5-0, parece pedir una nueva chance. Y en "Barça" no esperan otra cosa.
"Si dejamos que las jugadas vayan pasando, si jugamos con miedo a perder, tendremos muchos problemas. El Madrid tiene que ir a ganar y tiene jugadores para hacerlo". (DPA)
El técnico portugués fue el centro de las críticas en los últimos días a causa del equipo que confeccionó para enfrentarse a los azulgrana en el Santiago Bernabeú. Sin Marcelo, Mesut Özil, Kaká, Granero -todos titulares ante Athletic- y con Altintop y Carvalho -ambos sin ritmo-, el Madrid ofreció una imagen timorata y ultradefensiva que terminó, como casi siempre, en derrota.
El graderío del Bernabeú hizo notar el domingo a Mourinho su decepción y lo silbó por primera vez desde su llegada. El mismo día, además, "Marca" había revelado una tensa conversación del DT con algunos pesos pesados del plantel. El karma dice que cuando Real enfrenta a los catalanes su fortaleza se desdibuja. De los nueve clásicos que Mourinho dirigió al Madrid", cinco fueron derrotas, tres empató y sólo ganó uno. Durante esos nueve enfrentamientos, el DT lo ha intentado todo: al ataque, esperando, presionando arriba, con "trivote", con dos puntas o con uno. ¿Tiene la clave para poder derrotar a Barcelona esta vez?, le preguntaron en la previa al duelo de mañana. "No", respondió lacónico "Mou". La versión "ofensiva, aquella de la que Mourinho sospecha desde que en su primer clásico cayera 5-0, parece pedir una nueva chance. Y en "Barça" no esperan otra cosa.
"Si dejamos que las jugadas vayan pasando, si jugamos con miedo a perder, tendremos muchos problemas. El Madrid tiene que ir a ganar y tiene jugadores para hacerlo". (DPA)