EL CAIRO.- Al menos ocho personas murieron ayer en nuevos actos de violencia en Siria, denunciaron activistas defensores de los derechos humanos, tras las casi cien víctimas registradas el sábado.
El movimiento de protesta contra el régimen de Bashar al Assad volvió a informar de combates entre desertores y las tropas del gobierno.
Mientras, los ministros de la Liga Árabe siguen sin estar de acuerdo, de cara a un encuentro hoy en El Cairo, sobre el procedimiento a seguir.
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, se mostró en contra de una "internacionalización" del conflicto, dijo en declaraciones a la televisión Al Arabiya.
Parte de los Estados miembros quieren sin embargo ampliar la cifra de observadores en el país de 165 a 300 y prolongar la misión.
La oposición siria considera sin embargo fracasada la misión por no lograr frenar el derramamiento de sangre. Además, la oposición volvió a pedir la intervención de la ONU. El Consejo Nacional Sirio exigió a la Liga Árabe oficialmente, que entregue el tema sirio al Consejo de Seguridad de la ONU.
Por otro lado, el comité de la Liga Árabe para Siria acordó extender en un mes el mandato de la misión de observadores en el país, mientras que Arabia Saudí anunció que retirará a sus miembros del equipo en señal de protesta por la falta de acción del régimen sirio para responder al plan de paz árabe. La misión de observación es duramente criticada por la oposición siria. (DPA)