Una vez en casa, agotado, Martín Toranzo se desploma sobre el sofá. En un acto sutil, totalmente inconsciente, enciende el televisor. Desde las 7 de tarde hasta la medianoche, sólo interrumpirá esa actividad para bañarse y preparar algo de comida. Luego, volverá frente a la pantalla junto a su familia. "Lo peor de estar preso debe ser no tener televisión en la celda", reflexiona el joven de 28 años, administrador de empresas. Mientras está en la oficina -confiesa- piensa una y otra vez en que sea la hora de irse a su casa para conectarse a la tele.

Esa caja parece no tener nada de boba, tal como se la ha tildado desde hace algún tiempo. Al menos así lo demuestran las investigaciones: pese al paso de los años y a la revolución de internet, la televisión mantiene la atención del público intacta. Los argentinos le dedicamos en promedio la cuarta parte de nuestro día, seis horas diarias.

Según el informe del Consejo Latinoamericano de Publicidad en Multicanales (Lamac), el público argentino mira el doble de televisión que el resto del mundo, que en promedio llega a las tres horas por día.

El estudio, publicado en el sitio web de Lamac, destaca que la cantidad de horas semanales (42) que los argentinos estamos frente a la pantalla es mayor a la extensión de tiempo que un empleado pasa en un trabajo de ocho horas diarias (40 por semana).

Según Lamac, el consumo de televisión en nuestro país siempre ha sido muy elevado, mucho más que en otros mercados del mundo, y en el último año creció un 2%. El estudio se hizo en base a la información de la consultora Ibope, la empresa que se encarga de medir el rating y el consumo televisivo en el país.

Aunque la web parecía ser una amenaza clara para la televisión, hasta ahora no lo es. La mayoría de los consultados para el trabajo de investigación admitió que dentro de sus actividades diarias le dedica un buen espacio a la TV. Muy por detrás aparece la radio (menos de una hora por día) y comparten el último puesto leer y navegar en internet (alrededor de 25 minutos por jornada).

El informe también refleja que crece el rating en la televisión paga y los géneros de cine, infantil, noticias, documentales y series son los que más espectadores han ganado en el último año.

No son pocos los especialistas que le declararon la muerte a la televisión en los últimos años. Sin embargo, el estudio de Lamac y otras investigaciones van a contramano del prejuicio generalizado de que a partir de las nuevas plataformas tecnológicas, el consumo de TV cae.

Hace poco se cumplieron 60 años de la primera transmisión televisiva en Argentina (el 17 de octubre de 1951). A pesar del paso del tiempo, los televidentes se mantienen fieles a la costumbre de informarse y divertirse con la TV. "Creo que el secreto de la vigencia de la televisión tiene que ver con el acomodamiento que hizo la TV al ámbito familiar. Por eso, no puede ser desbancada por ningún otro medio. Una prueba de esto la vemos hoy en los programas de mayor rating, que precisamente se ubican en horarios en los que toda la familia está en casa: desde las 8 o 9 de la noche en adelante", explica Sebastián Sáenz, profesor de las cátedras de Comunicación Audiovisual y Producción Audiovisual de la carrera de Ciencias de la Comunicación Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

Según el experto, si bien no hay mediciones muy fiables acerca de lo que más se ve en el interior, existen pocas dudas acerca de lo que más nos atrae de la pantalla: el entretenimiento.

"El papel central que tiene la televisión y estos programas de entretenimiento es palpable en cualquier conversación cotidiana", señala, y añade que la TV paga tiene una penetración muy fuerte en nuestra provincia.

"¿Por qué vemos tanto la tele?", le consultamos a los expertos. En tiempos en los el estrés aprieta y sacude, más de uno necesita una liberación, necesita poder desconectarse de ese cable que lo está electrocutando con obligaciones. Precisamente, en ese momento, es cuando la mayoría de las personas enciende el televisor. Lo hace para conectarse a otro mundo. Para escaparse del suyo. Así explica la psicóloga Graciela Chamut los motivos por los que la mayoría de las personas tomamos el control remoto y nos hipnotizamos con la TV.