Caminaba por la playa con unos amigos cuando vio un tumulto de personas. Se acercó lentamente, como varios curiosos que querían saber lo que pasaba. En el piso estaba tendido un chico, que era auxiliado por otras personas. "Parece que hubo una pelea", alcanzó a escuchar de uno de los presentes. Y cuando levantó su mirada, vio a tres muchachos corriendo por la avenida Bunge.

Esa fue la declaración que ayer al mediodía brindó el joven de 16 años que estaba en Pinamar cuando patotearon a Ezequiel Biagioli, el adolescente de La Plata que se encuentra internado por los golpes que recibió, el domingo a las 2.

El menor llegó acompañado por su madre. La mujer había estado el martes en la comisaría de Yerba Buena, y según informaron fuentes policiales, les contó a los policías que su hijo había presenciado la golpiza, y que podía identificar a por lo menos tres adolescentes, a quienes conoce porque juegan en un equipo de rugby distinto al suyo.

Versión distinta

Sin embargo, la versión que el adolescente brindó ayer fue un poco distinta: dijo que llegó cuando la golpiza había pasado (incluso afirmó que ya había policías), pero que a los tres muchachos que corrían por la avenida Bunge no les vio la cara.

Por su parte, su madre manifestó a la fiscala de Feria, Teresita Marnero, que nunca afirmó en la comisaría que su hijo los podía reconocer, como había trascendido luego de que ella se acercara hasta la Policía.

Biagioli fue trasladado inconsciente a Mar del Plata. Después de 36 horas de estar en coma, el adolescente despertó y dijo que el "chico tucumano" lo había agredido, y su madre Verónica manifestó que podría identificarlo si lo tuviera en frente.

"Dice que es tucumano y que antes de pegarle estaba bebiendo vodka de una botella", contó la mujer. "El cuenta que uno lo tenía agarrado, ya en el piso, mientras otros le pegaban en la cabeza y el resto del cuerpo", agregó.

Sin imputados

Fuentes de la causa comentaron que aún no hay personas imputadas, sino algunos nombres de posibles sospechosos. La Fiscalía Descentralizada de Pinamar, a cargo de Diego Benci, había conseguido a través de los amigos de Biagioli y de otros testigos, los nombres de dos jóvenes, la ciudad donde viven y un club de Rugby donde juega uno de ellos.

Luego, Benci pidió la colaboración de la Policía tucumana para corroborar esos datos. Los comisarios Carlos Carrillo y Víctor Fernández llegaron el martes hasta uno de esos jóvenes, pero su padre les mostró un pasaje de colectivo que demostraría que el muchacho salió de Mar del Plata hacia Tucumán el 14 al mediodía, por lo que al momento en que se produjo la golpiza estaba viajando.

A la noche, comunicaron a la Departamental de la Policía de Pinamar las novedades, con la declaración de la madre del supuesto testigo de la golpiza.

Con esos datos, Benci se comunicó oficialmente con la fiscalía de Feria de Tucumán, y ayer al mediodía fue citado el menor junto a su madre. Ahora, el fiscal de Pinamar avanzará con el llamado a declarar a otros nombres mencionados por diversos testigos, entre ellos por la mujer que aportó los datos que ayer desmintió.

En todos los casos se trata de menores de edad, por lo que no se pueden divulgar sus nombres. Hoy a la mañana podrían ordenarse las nuevas citaciones, aunque la fuente consultada aclaró que en ningún caso serán citados como acusados.

Antes de decidir otros pasos, Benci tratará de ordenar la lista de posibles sospechosos, y terminar de descartar a los que pudieran demostrar que no estuvieron en la costa esa noche. Luego, avanzaría con nuevas medidas.

Recuperación

Ezequiel permanece internado en Mar del Plata, pero cada vez está mejor y en estas horas le darían el alta. "Se está recuperando. Estuvo con náuseas, dolor de cabeza y mareos, pero los médicos dicen que no es para alarmarse y que es propio de la inflamación que todavía tiene en el cerebro", contó su madre.