La última palabra
En "La última palabra la tiene el pueblo" (LA GACETA del 15/1), Sisto Terán afirma que Franklin D. Roosevelt fue cinco veces presidente de los EEUU. En realidad, lo fue en tres períodos, el último inconcluso por su muerte, sólo como excepción porque estaba en pleno desarrollo la Segunda Guerra Mundial. En EEUU, el mandato presidencial no puede superar dos períodos consecutivos. Quizás el doctor Terán le sumó las dos presidencias de su tío Teodoro, que fue presidente entre 1901 y 1909. O bien que en un rapto de obsecuencia esté haciendo fuerza para que nos retoquen la Constitución Nacional. Pareciera por otra parte, que maneja un Indec al revés: mientras Moreno desinfla, él infla. Curioso, ¿no? Señor Terán: La última palabra no es del pueblo sino del bolsón, el clientelismo, la corrupción o de las urnas que un día nos dan un cuasi concejal y al otro lo defenestran. Curioso, ¿no?

José Luis Quirós
Junín 412
San Miguel de Tucumán


Código tributario
Que lección nos a dado el pueblo de Famatina, en La Rioja. Todos sus habitantes sin distinción de color político han salido a la calle para protestar y resistir sin claudicaciones a la instalación de una mina de producción a "cielo abierto", que ya está comprobado que contamina, y además que usa el agua que ellos necesitan para consumo y riego. Esa es una zona eminentemente agrícola. El gobernador, dando una muestra acabada de autoritarismo, y sin consultar a ninguna de las organizaciones sociales, ha dicho que la explotación minera se llevará a cabo aun a costa de la resistencia popular pacífica. Poco favor le hace a la democracia. ¿Qué hace el Gobierno nacional ante esta demostración de barbarie? Es oportuno señalar que siendo esta es la segunda manifestación popular -anteriormente fue en Río Gallegos-, los gobernantes tienen un severo llamado de atención. Los argentinos no somos un pueblo de sumisos. A nuestro gobernador le digo, que con motivo de la modificación del Código Tributario, ya se están movilizando las fuerzas vivas. Debe entender que el pueblo ya no resiste semejante presión fiscal ni tamaño atropello a los derechos ciudadanos. Resulta que ahora el señor Clavarino va a tener mayor autoridad que un juez, y lo que es más grave, nos quita a los ciudadanos el derecho a la defensa, cuando dice que los embargos por él dispuestos son inapelables. Una barbaridad jurídica. Sería interesante que algún miembro de la Corte se expidiera sobre esto. Pensar que el presidente de la FET ha dicho que no va a firmar ningún documento sobre esta situación, cuando originariamente ellos habrían sido anfitriones de todas las reuniones anteriores.

Alberto José Albornoz
Moreno 574
San Miguel de Tucumán


Hostal
Con referencia a la carta "Calvario" (3/1) del lector Enrique Ceballos, le aclaramos que el hostal mencionado paga todos sus impuestos y está debidamente habilitado. Por otro lado, la gente de Dipsa cumplió su labor sobremanera, presentándose en reiteradas oportunidades y no comprobó ninguna situación irregular. Por lo que de ahora en más, pedimos informarse de ambas partes y de las autoridades competentes en el tema, antes de publicar algo que pueda perjudicar no sólo la labor y derecho al comercio, sino la reputación turística del negocio mencionado y de Tucumán indirectamente. Para que la gente sepa, un hostal no es un lugar de joda y alcohol, sino una casa en excelentes condiciones de higiene, seguridad y servicios, para turistas que vienen a compartir experiencias y visitar estas hermosas tierras. Lástima que, ingratamente, muchos se llevaron de recuerdo una piedra arrojada por el vecino. Con respecto al señor Ceballos es una persona intratable e irrespetuosa. En muchas oportunidades realizamos la denuncia a la Policía y tenemos pruebas que esta persona arroja objetos contundentes a nuestro hostal y agrede psicológicamente y físicamente a empleados y turistas. Los que trabajamos en el hostal somos profesionales del turismo, con una muy buena reputación y trayectoria, y esto nos perjudica sobremanera.

Roberto Bustos y Santiago Iácono
Las Heras 341
San Miguel de Tucumán


Casa Sucar
Leí el artículo del 15/1, donde se destaca la participación del escritor Carlos Duguech y los arquitectos Paula Iparraguirre y Aldo Misuriello como los principales impulsores para evitar la demolición de la casa Sucar. Con esta medida se creó conciencia en la sociedad tucumana de la necesidad de preservar nuestro patrimonio edilicio y cultural. La Comisión del Patrimonio declaró a este inmueble dentro de un régimen de protección lo que evitó en gran medida su demolición. Hay además voluntad del gobierno de colaborar para mantener este inmueble. Es una causa muy justa luchar por algo nuestro, ojalá hubiera más ciudadanos que se involucraran y participaran activamente en cuestiones puntuales y no miraran en forma pasiva lo que ocurre a nuestro alrededor. Es hora de apoyar en forma masiva a estas personas que dieron la cara para evitar la destrucción de un edificio de gran valor arquitectónico. También debemos luchar por otros temas como la inseguridad, ya que la unión hace la fuerza. No sólo vale la opinión sino la acción por medio de la cual se conseguirá el éxito en cualquier gestión en bien de la comunidad. Felicito a los impulsores de esta iniciativa.

Segundo Pacífico Albarracín
segundopacifico@yahoo.com.ar

La sucursal del cielo 
Coincido plenamente con los conceptos vertidos por el lector José Batista en su carta del 13/1. Hace muchos años a alguien se le ocurrió denominar a San Pedro de Colalao, "Sucursal del Cielo", pensando por cierto en sus bellezas naturales, sus calles sombreadas por añejos arboles, la amabilidad de sus pobladores y, sin lugar a dudas, el silencio reinante que invitaba al descanso. Con el correr del tiempo y en los últimos cinco años, esta denominación ya no tiene sentido, no sólo por la invasión de cuatriciclos y motos con escape libre conducidos por menores incontrolables sino por la música que emiten a alto volumen negocios, peñas y otros sin tener en cuenta al vecino. A esto que se agregan los autos que se estacionan en las calles haciendo gala de quien tiene equipos más poderosos que el otro. La comuna, con muy buen tino, dictó una resolución contra la instalación de locales bailables y otros en el casco céntrico, medida que al parecer Defensa Civil desconoce ya que habilitó negocios que funcionan con parlantes hasta altas horas de la noche. El sábado 7, fue imposible conciliar el sueño hasta pasadas las 4 y esto se repite todos los fines de semana. ¡Vaya descanso después de trabajar todo el año! Creo firmemente que quienes añoramos la "Sucursal del cielo" debemos unirnos y colaborar con las autoridades para que las conductas señaladas se modifiquen. Sólo esperamos decisiones firmes y allí estaremos los buenos vecinos apoyando las decisiones del comisionado defendiendo nuestros derechos.

Graciela Crusco Urrutia
gracrusco@hotmail.com

Aborto no punible
No entiendo la actitud del ministro de Salud de Entre Ríos en desamparar a la nena de 11 años, desestimando la interrupción de su embarazo, siendo que según el Código Penal, la madre de la menor puede solicitarlo sin intervención judicial. Este señor parece no tener idea del daño que le está causando a esta chiquita, víctima de un ataque sexual y el daño tanto físico como psíquico que le causa llevar adelante un embarazo que no eligió. Espero que alguien piense en ella como su derecho a no ser más mancillada por un sistema perverso, obviamente manejados por hombres sin ningún tipo de empatía hacia el sufrimiento de la menor.

Marcela Inés Rodríguez
marodontl@hotmail.com

Tierra de nadie
En la avenida Coronel Suárez, desde el 1.000 en adelante, es tierra de nadie y, diariamente, asaltan a las personas que habitualmente caminamos por la zona, tanto en motos como en auto. Por favor, que las autoridades hagan algo al respecto antes que suceda una tragedia mayor.

Rosa Aguirre
aguirrer2009@live.com.ar

La invasión de motocicletas 
Todos los días accidentes diversos. Algunos de ellos mortales. Todos los días se incorporan al tránsito vehicular casi un centenar de motos. Nuestras calles y avenidas están atestadas de estos vehículos, en una ciudad que no está diagramada para recibir ese aluvión de máquinas de dos ruedas. Para colmo son conducidas por jóvenes que no tienen la menor noción de las normas de tránsito y mucho menos el respeto que deben observar por sus semejantes. Todos poseen el carnet de manejo que los habilita para hacer lo que se les venga en gana. No respetan los semáforos; antes que la luz cambie a verde ya están avanzando sobre la humanidad de quien está cruzando la calzada. Avanzan por las calles zigzagueando, eludiendo a vehículos por izquierda y derecha. Siempre la prioridad es de ellos. Circulan a contramano. Brotan como las hormigas. Los hay aquellos que transportan a dos o más niños, esposa y familiares políticos. Algunos usan cascos de protección. No faltan los que circulan por las veredas, para ganar tiempo, poniendo en peligro a los peatones distraídos. ¿Qué puede hacer un inspector ante esta invasión de inconscientes? Los hay aquellos que con una moto de gran cilindrada, se dedican a arrebatar celulares, carteras u otro elemento que lleven consigo mujeres que esperan el colectivo o que transitan la ciudad. Otros las matan. Hicieron de todo esto un medio rentable de vida. En los operativos policiales de verificación de la propiedad del vehículo que conducen, son secuestrados algunos por carecer de la documentación (motos robadas) ¿Qué nos espera dentro de dos o tres años, cuando se incorporen al tránsito más de 20.000 rodados nuevos? Resulta espeluznante transitar la ciudad. Aquel que conduce un vehículo de cuatro ruedas, está expuesto a encontrarse en cualquier arteria con estos jóvenes que circulan sin observar las prioridades que regula el tránsito. En suma, resulta harto difícil encarar algún tipo de ordenamiento en tanto sus protagonistas no colaboren disciplinadamente para hacer más llevadera esta invasión de motocicletas.

Hugo Navarro
hucena@arnet.com.ar

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