BUENOS AIRES.- Referentes de las dos centrales obreras del país, la CGT y la CTA, coincidieron ayer en que los aumentos salariales que se discutirán en las paritarias de este año deberían ubicarse en el 25%.

Así lo dijeron el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández; y el titular de la CTA oficialista, Hugo Yasky.

"Una paritaria debe ser libre, sin techo. Los empresarios están en condiciones de dar un aumento salarial", dijo Fernández, líder sindical de uno de los gremios más importantes del país. Y advirtió que su sector no aceptará negociar un aumento por debajo del 25%, en vistas de la intención oficial de frenar las demandas salariales cerca del 18% este año. Irónico, el titular de UTA dijo que si el Gobierno nacional quería llevar adelante esa medida, directamente debía firmar un decreto. "No habría más problemas", señaló. Luego, añadió: "el 23% fue el año pasado. Este año aumentaron montones de cosas, se hace muy costosa la situación de los obreros. Tiene que estar arriba del 25%".

Fernández también cuestionó el impuesto a las ganancias, y deslizó que también es un problema para los trabajadores. "Tenemos un sueldo mínimo $ de 6.400. Al 18%, sería 1.400 pesos más. Se lo estamos dando al impuesto a las ganancias", destacó.

Por su parte, Yasky, un gremialista cercano al Gobierno, también resaltó la importancia de que los incrementos salariales de este año ronden, como mínimo, el 25%. "Un aumento que empiece con una cifra de un dígito dejaría por debajo al poder adquisitivo. Lo lógico va a ser poner la discusión en el orden del 25%, que es lo que se tiene registrado de aumentos de precios en las provincias", sostuvo el líder de la CTA oficialista.

Además, consideró que, si bien los salarios han aumentado en los últimos años, lo hicieron de manera lenta y demasiado progresiva. Como ejemplo, mencionó a los docentes: aseguró que si se cerrara un ajuste del 18%, como pretenden sectores empresarios, sería hablar de un aumento de $ 15 pesos, una cifra baja.

"Además, las paritarias tienen que incorporar otros temas, más allá del aumento salarial", remarcó Yasky. Preocupado, añadió: "por eso, para nosotros es muy importante la convocatoria al Consejo del Salario, donde podamos discutir con los empresarios temas clave como la protección de la industria nacional y la situación del 35% de los trabajadores que están en negro y que no tienen la posibilidad de negociar los salarios".

La polémica surge justo días después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) diera a conocer las cifras oficiales sobre la inflación en 2011, a la que fijó en 9,5%. Ahora, los gremios de diferentes alineamientos políticos y sindicales coincidieron en apuntar a una cifra que casi triplica aquella. (NA)