BUENOS AIRES.- El vicepresidente a cargo del Poder Ejecutivo, Amado Boudou, y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, brindaron una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía. Anunciaron que se solicitó a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia que investigue presuntas "distorsiones" registradas en el valor mayorista en combustibles que cobra un conjunto de petroleras al transporte de carga y pasajeros.

"La diferencia llega hasta el 30 % entre el precio a granel y el valor en los surtidores", explicó De Vido en conferencia de prensa, también acompañado por su par de Economía, Hernán Lorenzino, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "Podría haber un abuso de posición dominante en la venta de combustible por parte de Shell, Esso, Petrobras, YPF y otras petroleras en la venta de combustible mayorista al sector del autotransporte y de camiones", agregó.

De Vido precisó que la base del cuestionamiento a las petroleras es una serie de denuncias que ocho cámaras de transporte presentaron ante la Secretaría de Transporte. Además, destacó que el gasoil está subsidiado, aunque no anunció cambios en el esquema actual. "Estamos ante un sector que el Gobierno subsidia, con lo cual no está dispuesto a hacerlo si hay irregularidades. Debe garantizarse la provisión normal de gasoil", concluyó.

En esa línea, De Vido convocó a las autoridades de Shell en  Sudamérica a dialogar. "El presidente de la marca en la  Argentina, Juan José Aranguren, ha sido un sistemático opositor a las políticas del Gobierno nacional", expresó, en ese sentido.

En un tono más calmado, debido a los vínculos con la Casa Rosada, el ministro se refirió a Repsol: "necesitamos resolver este tema rápidamente. En el caso de Repsol, en aras del orgullo que sentimos los argentinos por esa marca precursora y pionera del desarrollo del país, sabemos que nos vamos a encontrar con un rápido diálogo", afirmó. (NA-DyN-Télam)