LA PLATA (Especial por Marisa Alvarez).- El vicegobernador ya lo admitió en cuanto saltaron las primeras "discordancias". Gabriel Mariotto -como los referentes de La Cámpora y de otros sectores del ultrakirchnerismo y el cristinismo que en diciembre desembarcaron en cargos de mando y manejo en la Legislatura- no piensa ocultar "las diferencias" -fue el concepto que utilizó- con el gobernador.

El tema es que ahora Daniel Scioli decidió plantar, también, las suyas, a la vista de todos. Qué no harían nunca Mariotto o el diputado camporista José Ottavis? Jugar un partido de fútbol con Mauricio Macri, por ejemplo.

Y no sólo eso fue exactamente lo que hizo Scioli. Sabía que iba a haber reacciones críticas. Las hubo. Y entonces salió a contestar con un planteo que, más allá de las sonoridades con que señaló que no le gusta que le pidan explicaciones sobre su alineamiento con el "proyecto" del kirchnerismo, le sirvió para autodefinirse como un hombre de "diálogo y consenso", como alguien capaz de compartir un partido con fines benéficos con un adversario político. Es decir, le sirvió para explicar sus propias "diferencias". En la Gobernación afirman habrá "más partidos con Macri", figuradamente hablando, aunque jamás "una deslealtad" con Cristina. Y no opinan sobre la profundidad de las "diferencias ajenas".

Corren en el Palacio de calle 6 tiempos de alta sensibilidad y desconfianzas, en ese sentido. En la otra vereda, dicen no tener diferencias de fondo con Scioli, salvo -admiten- con su política de Seguridad y con sus "modos", su estilo.

"Molesta la ola naranja, molestan los partidos y los repartos de pulseritas con famosos y toda esa movida del marketing", dicen.

Desde el mariottismo señalan que "Los Curto no van más", tomando como símbolo al jefe comunal de Tres de Febrero. ¿Esa avanzada sobre las "viejas estructuras" incluye a Scioli?. Pareciera claro que, en todo caso, no comparten el objetivo del Gobernador que, aunque no lo admita, también tiene una anotación en el almanaque del 2015: la Presidencia de la Nación. Y eso no es poco. (NA)