Por Rubén Falci - Redacción LA GACETA
"Hey Robert ¡¡¡From Argentina!!!..." Y el actor, sonriente se acercó y firmó el autógrafo al diseñador tucumano.
Fue muy gracioso, insólito: sin querer, LA GACETA se filtró como CQC en la premiere mundial del film Sherlock Holmes 2, en el "Lagoon" en Río de Janeiro, el lunes a las 20 (hora de Brasil, 19 de Argentina).
En una tarde nublada en Río de Janeiro, el diseñador, de vacaciones con su familia, y paseando con su automóvil por la Laguna Rodrigo da Freitas, se detuvo ante el alboroto frente al Complejo Lagoon, donde reflectores, guardias de seguridad y grandes banners publicitaban la presentación del nuevo film del legendario investigador inglés.
El día anterior, en el frente del clásico Copacabana Palace Hotel, dos vehículos estacionados, con publicidad dejaban entreveer que allí se alojaban los actores del film, que se estrenará este mes, y varias de cuyas escenas fueron filmadas en Río de Janeiro.
Todo comenzó porque mi hijo Martín, que estudia cine, me tenía loco por la publicidad en el hotel, que había visto cerca del departamento donde estamos alojados.
Justo estábamos pasando como a las 18 hs por la avenida que rodea la Laguna ya que la tarde no se prestaba para playa, y al pasar por el Lagoon (un lugar de eventos muy importante, donde también presentaron Misión Imposible IV la semana pasada) vimos "el circo", y en el acto nos detuvimos.
Luego de casi una hora de esperar afuera, de sacar fotos con su nueva cámara reflex, y de pensar qué hacíamos para poder entrar, recordé que tenía el carnet del diario.
Primer problema: el carnet no decía Diario LA GACETA, sólo LA GACETA, pero me jugué porque "LA GACETA es LA GACETA".
En el acto nos acercamos a los guardias de seguridad en la entrada y luego de intentar convencerlo que el idioma en el que hablábamos era portugués (para que nos entendiera), opté por simplemente hablar en mi perfecta mezcla españolés: "eu soy de Tucumán, Argentina, soy journalista pero nao tem credencial, estoy con mi fotógrafo" (no les iba a decir que era mi hijo). Por supuesto que nuestra ropa de playa, shorts, ojotas y remeras no dejaban muy en claro nuestra profesión, pero la creatividad tucumana salió a la luz: como ya teníamos máquina de foto, traje el GPS del auto y lo agarraba en la mano como si fuera una palm. El truco aparentemente funcionó porque el hombre dudó un poco pero nos dejó pasar (fue el primer filtro).
Ya adentro en el estacionamiento otro guardia, ahora joven, nos acompañó como si fuera nuestra sombra, pero sólo nos dejaba sacar fotos desde lejos, lo que no nos convenció mucho. Fue necesaria mucha insistencia con la pertenencia al diario para convencerlos nuevamente.
El último filtro, el más difícil (dos mujeres con cara de pocos amigos) era donde se entregaban las credenciales que debíamos portar para poder acceder a la tarima de prensa. Nuevamente "somos de un jornal do Argentina"... A la mujer mayor no le gustó nada, pero mi sonrisa convincente logró lo que la imagen no podía? Y obtuvimos las credenciales.
Ya allí, mi hijo tenía el sueño cumplido, no podía creer estar adentro, el mar de medios de distintos países (EEUU, Brasil, Portugal, Francia, TV O Globo, etcétera) creaban el famoso "circo del espectáculo" al que muy pocas veces, por no decir casi nunca, tenemos oportunidad de acceder.
Promotoras con sombreros de Sherlock, la alfombra roja, fanáticos (con credenciales), personalidades del espectáculo, ellos con trajes y ellas con vestidos de llamativos colores -típico de la cultura brasileña- y tacos altísimos, y los infaltables gritos que sólo escuchamos en la entrega de los Oscar, creaban el clima ideal. Y allí estábamos nosotros, de short y ojotas. Con honestidad debo decir que no quedábamos tan mal porque nos mimetizábamos con el "look informal" de los medios de prensa presentes.
Luego de esperar media hora en la tarima, compartiendo las ansiedades, el nerviosismo y las risas de los colegas, llegó él, vestido de impecable traje gris plomo con una corbata en el mismo tono pero más claro. Robert Downey Jr. se acercó al panel para las fotos de prensa y posó con naturalidad.
Realmente nos impresionó la simpatía, por lo que me animé mientras Martín sacaba fotos y trataba de filmar en medio de la locura y lo llamé: ¡Hey Robert, from Argentina!!!!! y estiré la mano con una postal y una lapicera y el famoso actor haciendo señas a los medios como diciendo "esperen", se acercó y me firmó el autógrafo. Luego continuó caminando, ahora hacia las cámaras, para luego entrar a la premiere.
La tarea estaba cumplida. Luego de dos horas de espera y con toda mi familia esperando en el auto, sin saber de nuestras vidas, salimos como a las 20,30 felices con una nueva anécdota para contar, y con un recuerdo inolvidable para un estudiante de cine. Ah... y también con los trailers para prensa. Al fin y al cabo lo nuestro fue la base del periodismo? la curiosidad por la noticia? ¿o no ?