WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer una nueva estrategia para el Ejército, que reducirá sus efectivos militares tras la retirada de las tropas de Irak y la disminución de las de Afganistán, y pondrá mayor énfasis en la región Asia-Pacífico, donde los avances militares de China generan temores.
"Después de una década de guerras, abrimos un nuevo capítulo. Nuestra Nación está en un momento de transición", afirmó, al señalar que, si bien finalizó la era de "la construcción nacional a largo plazo con gran presencia militar", serán capaces de "garantizar nuestra seguridad con menos fuerzas terrestres convencionales". El Pentágono prometió una mayor inversión en capacidades cibernéticas y sugirió que su arsenal nuclear podría ser reducido sin poner en riesgo la seguridad.
Las declaraciones del mandatario coincidieron con la difusión, por parte del Departamento de Defensa, de la "revisión de la estrategia de defensa", frente a la presión sobre la Casa Blanca para reducir el enorme déficit presupuestario.
"Continuaremos deshaciéndonos de anticuados sistemas de la Guerra Fría, para invertir en las capacidades que necesitamos para el futuro, que incluyen inteligencia, supervisión y reconocimiento; antiterrorismo; eliminación de armas de destrucción masiva; y la habilidad para operar en ambientes donde los adversarios nos niegan el acceso, con fuerzas móviles, flexibles y capacitadas para una amplia diversidad de emergencias y amenazas", indicó Obama. (Reuters-DPA)