ANKARA.- El presidente de Turquía, Abdullah Gül, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y el Estado Mayor del Ejército de ese país expresaron sus condolencias a las víctimas del ataque aéreo de dos bombarderos F-16 que mató a 35 civiles que ejercían el contrabando de tabaco, combustible y alimentos en la frontera con Irak, al confundirlos con rebeldes armados del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). ,

"Nuestro dolor es grande", dijo Erdogan; mientras que Gül señaló que el ataque fue un "triste, desafortunado e inintencionado incidente". El PKK lanzó un llamado a una revuelta popular violenta, para vengar a las víctimas. "Llamamos al pueblo del Kurdistán a mostrar su rechazo por esta masacre con sediciones y a pedir que los autores rindan cuentas", declaró su referente, Bahoz Erdal. (Télam-DPA)