Hoy es el Día de los Santos Inocentes, fecha que en varias partes del mundo se destina a hacer bromas y terminar con la frase ¡que la inocencia te valga!
Según el mito cristiano, el 28 de diciembre se recuerda la matanza de unos 30 niños en la pequeña ciudad de Belén por orden del rey Herodes. Aferrado como nadie al poder, el tirano que gobernaba Israel tuvo noticias del nacimiento de Jesús de Nazaret, el Mesías y futuro rey de los Judíos. Al ser incapaz de reconocer quién era el niño, que de hecho ya había partido junto a José y María a Egipto, mandó a matar a todos los menores de dos años.
La Iglesia Católica conmemoró la fecha durante mucho tiempo como un día de luto. Más tarde se mezcló con "La fiesta de los locos", una celebración pagana que coincidía en la fecha y en la que las ciudades se entregaban al desenfreno.