El Gobierno provincial defendió ayer públicamente la cuestionada reforma integral del Código Tributario (CT) y los cambios a la Ley Impositiva (5.636). Las modificaciones habían sido aprobadas en la última sesión legislativa del año (el jueves pasado) y habían sido rechazadas de plano por la oposición de la Cámara. Ocurre que los legisladores disidentes consideran que los cambios fueron drásticos, que no fueron debatidos con la antelación necesaria y que, por lo tanto, los detalles se mantuvieron en reserva hasta el tratamiento de la iniciativa en el recinto. Además, advierten que se otorgan demasiadas facultades a la Dirección General de Rentas.

Posibles cambios

"Se está ajustando a lo que es el código de la DGI (Dirección General Impositiva)", ponderó el gobernador, José Alperovich, ayer tras entregar tractores y herramientas a productores agrícolas en el Parque 9 de Julio.

El mandatario consideró que los cambios servirán para mejorar la recaudación provincial y para que la Provincia trabaje mejor en materia impositiva, según manifestó.

"Estamos en democracia, los cuestionamientos son normales. Nadie es dueño de la verdad, si algo está mal lo cambiaremos porque no hay que actuar con capricho. Si hay algo que se votó y está mal, lo corregiremos", aseguró el titular del Poder Ejecutivo respecto de las críticas recibidas.

Por su parte, el ministro de Economía, Jorge Jiménez, reiteró su postura a favor de los cambios introducidos. "Hay algunos que no están de acuerdo, otros que sí. Son normas de procedimiento, a los mínimos los adecuamos a los valores de plaza. Además, si se revisa, casi nadie paga el mínimo", justificó el funcionario. Antes, Jiménez había explicado que en otras épocas los mínimos se establecían por decreto. Sin embargo, que esta vez se elaboró otra norma para adecuar a los principios del pacto fiscal. Además, había justificado que los valores nuevos debían regir desde el primer día de 2012 y que por ello se había actuado rápido.

La Legislatura había modificado el jueves la ley impositiva (5.636), que dispone los impuestos para las distintas actividades, y había introducido 72 modificaciones al CT, que establece los procedimientos.

Los cambios no sólo otorgan mayor poder de fiscalización a la DGR, sino que incluyen subas de las imposiciones que en algunos casos son del 800%. Por ejemplo, las guarderías de autos, que pagaban por espacio para cada vehículo $ 1,57, aportarán ahora $ 8 de impuesto a los Ingresos Brutos.