BUENOS AIRES.- Aunque restan considerar algunas pericias pendientes y el caso aún continúa abierto, la hipótesis de que Iván Heyn no se quiso suicidar sino que falleció por accidente durante una práctica de juego sexual ganó firmeza en las últimas horas, tras la comprobación de existencia de semen cerca del cadáver, entre otros indicios, informó el diario uruguayo "El Observador".
Para la Justicia uruguaya el subsecretario de Comercio Exterior no había tenido intención de quitarse la vida sino que estaba realizando una práctica que se conoce como hipoxifilia -también llamada autoasfixia erótica-. Consiste en impedir la respiración de la pareja o la propia, ya sea mediante la obstrucción de las vías respiratorias o recurriendo a la semi-estrangulación, consignó "La Nación".
El también militantes de La Cámpora fue encontrado muerto en su habitación del Hotel Radisson, de Uruguay, en medio de la cumbre del Mercosur. La pericia forense señaló que había fallecido por ahorcamiento, sin participación de una segunda persona.
Un empleado que reponía la mercadería del frigobar detectó un problema en la habitación pero no podía abrir la puerta y dio aviso. Cuando un guardia de seguridad ingresó al cuarto, halló a Heyn ahorcado con su cinturón, con señales de haberse atado al barrote del placard de ropa.
Aunque el juez de la causa Homero Da Costa espera resultados médicos para dictaminar y cerrar el expediente, en su sede hay convicción de que el economista efectuaba la autoasfixia mientras se masturbaba y no pudo controlar la situación. (El Observador-La Nación-Especial)