NAVIDAD (i)
Navidad es la fiesta más grande de la cristiandad; recuerda el nacimiento de Jesucristo, una celebración religiosa que los intereses económicos la transformaron en comercial. Han cambiado nuestra tradición con un personaje traído de regiones muy frías del Norte, que viene en un trineo en medio la nieve en un paisaje invernal cargado de regalos. Cuando éramos niños nuestros padres nos decían que estos obsequios los traía el niño Dios. Hoy es Papá Noel. Se recuerda el nacimiento de Dios hecho hombre en un establo pobre un ejemplo de humildad y debemos celebrarlo de la misma manera. El Niño vino a redimir a la humanidad, con un mensaje de amor, paz y perdón para la reconciliación de los seres humanos que tanta falta hace hoy. Los cristianos debemos recordar la esencia de este acontecimiento; felicito a todos los siguen realizando pesebres recordatorios y representativos de esta gran fiesta.
Francisco Sánchez
francisco-sanchez@hotmail.com.ar
NAVIDAD (ii)
Esta carta podría versar sobre la euforia consumista en la que se pierde todo sentido o sobre la falta de carácter y criterio de este Estado (en todas sus instancias) para celebrarla (sea cual fuere la deformidad en la que ha devenido). Si el Estado alienta o aplaude tontamente el consumo de productos malos y baratos, cómo pretender que el consumo lo sea de creaciones propias, consistentes, elaboradas. Este acontecimiento que debería ser sacro, religioso, ha quedado constreñido al personaje regordete y rosa (blanco y rojo), propuesto por la conocida marca de gaseosas, invocado hasta el hartazgo como dispensador de objetos, y allí se agota el discurso, silencia al Niñito Dios de mi infancia. Estaría bueno detenernos a ver simplemente lo que somos cuando estamos desvestidos, cuando estamos solos y en silencio, cuando vemos los frutos de nuestros árboles. Quizás allí comprobemos que no es malo ser negrito, que no está mal tener poco, que en el jardín no crece muérdago con pelotas gigantes, rojas, doradas y pomposas con las que, en realidad, se intenta tapar las desprolijidades y la obra estructural jamás empezada. Pero como esta es una carta de Navidad, le pido al Niñito Dios un poco de carácter para no perder la calma en este desmadre de buenas personas cargadas de cosas que, con la pendiente descendente, pierde el equilibrio y atropella.
Patricia Guillou
La Madrid 786
San Miguel de Tucumán
SIRIA
Siria es perenne, es suelo bendito, cuna de religiones con pisadas de santos. Es sentimiento de toda la humanidad. Oremos todos juntos, cristianos, judíos, musulmanes, para que ese Cercano Oriente deje de ser devastado. Hace pocos días se retiró el ejército norteamericano de Irak. Según nos informan los medios, fueron 170.000 los muertos. Recuerdo cuánto lloré, cuando veía por la televisión caer las bombas asesinas sobre la población, sobre niños, hombres y ancianos. Como decía Gibrán: "El hombre en su grandeza hecha a semejanza de Dios, es imperecedero y a través de los siglos se yergue triunfante". Lloré con tristeza cuando caían las bombas norteamericanas en las calles de las librerías, cuando se destruían y robaban milenarios objetos, yacimientos arqueológicos. Pérdidas irrecuperables, como cuando allá en la historia el río Tigris se tiñó de rojo por la tinta de los libros arrojados por otro invasor. En definitiva, en esta destrucción se pierden partes importantes de nuestro común pasado humano. Siria: Una lágrima deambula en mis ojos añorando las aguas del Orontes ancestral, desovillando las rutas ovilladas con cielo, tierra y mar. Soy de Dios engendrada, hermana universal, mas un sentimiento de altivez, de amor y alegría me inflama al saber que de la tierra donde hombre tu naciste provengo yo. ¡Disculpa mi insolencia Señor! Una lágrima deambula en mis ojos añorando las pisadas de Tomás Predicador, recorriendo callejuelas de Damasco, a la casa de Ananías, donde Pablo quisiera estar hoy, entonando la canción en arameo dulcemente elevada en oración. Zenobia soberbia en Palmira, las norias de Hama, ciudad de Melchor. En Homs con recogimiento orar una vez más en Jalid Ibn Walid, mi Padrenuestro, que unido a los salmos de los minaretes ascienden alabando a Dios. Las brisas del Barada, absorben mi tez. Latakia en sus playas de arenas de oro. Ugarit entregando su letra, arrullando sus aguas Éufrates vergel. En Alepo, el Kahala, fortaleza imperial, con su Kasab, la alta montaña besando Antioquía, donde fueron cristianos llamados por primera vez. Una lágrima deambula en mis ojos, sonríe, se place escuchando rababa, laúd, magual, el perfume de almizcle, sabor a piñones, almendras, pistachos y sésamos, más el achta sobre el fresco pan. En estas fiestas brindemos por el hombre, la familia, por nuestra patria y por todo el mundo. ¡Feliz Navidad!
Juana Sadir de Asfoura
a-sadir@hotmail.es
RECONOCIMIENTO
Realmente no es un tema apropiado en medio de la Navidad, pero quienes desempeñan su trabajo en las necrópolis, son personas que merecen un reconocimiento. Con mi esposa somos asiduos visitantes al cementerio del Norte, donde vemos el afán y la humanidad de su directora, del administrador y del exiguo personal de planta. Ellos vieron entorpecidas sus tareas de todo el año por un grupo de individuos con planes del gobierno, poco afectos al esfuerzo, incorporados para ese propósito que de poco sirvió.
Roberto Ahmad
robertoahmad@hotmail.com
REHENES DE LA DESIDIA
Los que a diario transitamos las calles lo hacemos con la incertidumbre a cuestas, sin saber si regresamos ilesos o simplemente si regresamos. Muertos y heridos dan, con alarmante frecuencia, la pauta de un lugar sin controles adecuados donde la mayoría, de motociclistas principalmente, actúan como impunes bólidos. Sus conductores, muchos sin identificación, sin luces, sin frenos, sin cascos, son víctimas o victimarios. Aparecen imprevistamente sorprendiendo al indefenso transeúnte y no todos tienen la suerte de poder aludir a tan traumática experiencia. Urge que se tomen medidas para disminuir los accidentes, exigiéndoles chalecos fluorescentes y numerados para facilitar su identificación. Tal vez así no se apropien de las veredas, senderos y calles y tomen conciencia sobre el valor de la vida. Cuando aumentan los accidentes y la impunidad, cuando crece la producción y venta de motos, cuando la sociedad, en lugar de calles seguras, padece las consecuencias y la desaprensión de muchos de ellos, es imposible vivir la ciudad. El desenfado con el que algunos la atraviesan, el desdén que lucen, el desconocimiento a las normas elementales de convivencia sin respeto por el prójimo, los escapes libres, los bocinazos aumentando la contaminación sonora, el descontrol en las madrugadas, triste panorama dando la pauta de autoridades permisivas. ¿Hasta cuándo seremos rehenes de la desidia? En el desconcierto diario donde pacíficos ciudadanos debemos enfrentarnos al caos vehicular, aguardamos que las autoridades cumplan con sus funciones poniendo límites. No es posible que se tenga tan poco aprecio por la vida. ¿No les punza el corazón y la conciencia el hecho de recibir abultados ingresos y no justificarlos acatando cabalmente con sus deberes? Sería muy triste admitir que nos equivocamos al elegir a nuestros representantes. La comunidad aún aguarda respuestas concretas a diversas problemáticas.
Nelly Elías de Benavente
nellybenavente@hotmail.com
LA LÍNEA 19
En este espacio, donde mayormente se publican quejas, deseo felicitar a la empresa B y V Línea 19. Son varias las razones. 1) La educación y el respeto de los choferes. 2) El año pasado fue la única que adornó cada unidad con alegorías de las Fiestas navideñas. 3) Al parecer, limpian cada coche en las terminales porque adentro está impecable. 4) Colocan recipientes con tapas para que allí arrojen la basura, y a la par del chofer hay un recipiente similar: respetan al pasajero y se adhieren a la ecología. 5) Todas las unidades están nuevas y cumplen horario. 6) Escuché la vez pasada en un informativo al dueño y daba mucho gusto el exponer todo lo que se le preguntaba y nada respondía con inconvenientes; al contrario todo es fácil y no tan caro para que las demás empresas puedan allanarse para que sea un orden total.
Lucrecia del Valle Amaya
Avenida Roca 4.700-Barrio San Martín
San Miguel de Tucumán
COSQUÍN
Quiero expresar a través de este medio la satisfacción por la decisión del Ente Cultural de Tucumán de mandar una delegación que nos represente al Festival Nacional de Folclore de Cosquín. Por fin después de tantos años, Tucumán estará representada en tan importante evento como lo hacen casi todas las provincias del país. Es importante mostrar a Tucumán artísticamente en este festival que es punto de partida para el lanzamiento de nuevos cantantes y músicos de nuestro medio. Haber puesto un tope de edad desde los 18 a 40 años es muy acertado para darle la oportunidad de triunfar a las nuevas generaciones, que tanta falta nos hace a los tucumanos, ya que quedamos huérfanos después de la partida de la querida Negra Sosa y Los Tucu Tucu. Ahora, la ardua tarea le queda al jurado integrado por el profesor José María Montini, Lucho Hoyos y Rubén Cruz que, dado su gran conocimiento e idoneidad, sabrán elegir a los mejores valores. Como folclorista de años ex integrante de Las Voces del Norte (Revelación Cosquín 1972) y en la actualidad integrante del Dúo Renacimiento junto a Nito Zeitune, quiero felicitar a las autoridades y desearles a los elegidos el mayor éxito. Ojalá puedan sentir la misma alegría y emoción que sentimos nosotros en 1972, cuando apenas teníamos 20 años, y Cosquín nos premió nombrándonos la revelación de ese año.
Luis Soria
duorenacimiento@hotmail.com
ÁRBOLES CENTENARIOS
Los árboles centenarios son como los ancianos, si no se los cuida, se mueren lentamente o caen pesadamente sobre los vehículos en un día de lluvia y viento. Si los podaran, aliviándoles el peso de su añosas ramas, se evitarían percances y les daríamos más vida.
Javier Bradomín
jabra58@hotmail.com