BUENOS AIRES.- El gobierno británico reiteró hoy que no entregará a la Argentina la soberanía de las Malvinas, aunque sufrió un revés al escuchar la negativa de Uruguay a permitir que barcos con la bandera de las Malvinas sean asistidos en sus puertos. Durante su mensaje navideño a los habitantes del archipiélago, el primer ministro británico, David Cameron, calificó como "injustificados y contraproducentes" los esfuerzos del gobierno argentino para interrumpir las rutas navieras hacia Malvinas, según informaron hoy agencias internacionales.

 "Déjenme ser absolutamente claro. Mantendremos siempre nuestro compromiso con ustedes sobre cualquier tema de soberanía. Su derecho a la autodeterminación es la piedra angular de nuestra política", sentenció el mandatario. Gran Bretaña sufrió un revés cuando el canciller, William Hague, se contactó con su par uruguayo, Luis Almagro, para reclamarle a Uruguay que permita el paso de barcos ingleses que se dirijan al Atlántico Sur, por puertos del país oriental. "Reconocer la bandera de las Malvinas sería reconocer la jurisdicción y la soberanía británica", señaló el diplomático rioplatense, quien dijo, además, que el país no tiene problemas con que embarcaciones de otras banderas efectúen la ruta Montevideo-Malvinas.

"Dejamos clara la decisión adoptada por Uruguay y dijimos que es consecuente con el posicionamiento histórico del país sobre las Malvinas", remarcó Almagro hoy al diario local "El Observador". Ocurre que la tensión aumentó desde miércoles, cuando los gobiernos que integran el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) aprobaron prohibir el acceso a sus puertos de buques con la bandera británica de las Malvinas.

Postura británica
Tras criticar la resolución del Mercosur, en especial Uruguay por tener uno de los puertos que brinda mayor asistencia a los barcos internacionales que se dirigen hacia el Atlántico Sur para actividades como la pesca y explotación petrolera, el primer ministro británico ratificó hoy la postura de su gobierno de que la cuestión de la soberanía depende de los habitantes de las islas.

"Que quede muy claro. Siempre vamos a mantener nuestro compromiso sobre cualquier cuestión de la soberanía. La base de nuestra política es su derecho a la autodeterminación", afirmó. El primer ministro británico envió además una dura crítica a los bloqueos impulsados por la presidenta Cristina Fernández ante distintos foros internacionales: "Argentina sigue con sus esfuerzos injustificados y contraproducentes para impedir la navegación alrededor del archipiélago y para impedir que los empresarios lleven a cabo un comercio legítimo", enfatizó. Por último, ratificó "el compromiso" del Gobierno británico con "la seguridad y la prosperidad de los territorios de ultramar, incluidas las Falkland", y que la soberanía de las islas sólo se negociará si los isleños lo desean. (DyN)