BUENOS AIRES.- La Sala I de la Cámara Federal porteña desestimó ayer la denuncia que el sindicalista Juan José Zanola hizo contra el juez Norberto Oyarbide, a quien acusó de ser parte de una conspiración con el fin de apartarlo a él del gremio bancario que conduce.
La denuncia fue presentada por los abogados de Zanola, junto con escuchas telefónicas en las que aparece hablando su opositor en La Bancaria, Hugo Dessal, con Oyarbide y su secretario, sobre la investigación por la "mafia de los medicamentos". Zanola fue liberado el viernes tras dos años en prisión, en el marco de la causa por asociación ilícita, falsificación de tratamientos y adulteración de remedios.
Ayer, durante una conferencia de prensa, el dirigente responsabilizó al senador y ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, por haber tenido "injerencia" en la decisión de Oyarbide de detenerlo y procesarlo. "Me robaron dos años de mi vida en una causa en la que no se ha probado nada, una causa irregular", sostuvo, al desligar al resto del gobierno y a Cristina Fernández.
El sindicalista aseguró que el ex jefe de Gabinete tiene una "amistad" con el juez y a partir de allí tuvo injerencia para influir en su situación procesal. Luego, señaló: "Es una fantasía (la causa). Puedo haber cometido errores, como todos, pero nunca algo así, de esta envergadura", se defendió. "Este partido sigue. Hay recusaciones contra Oyarbide, querellas y presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El juez es un instrumento, un actor de reparto; hay manos negras en la causa. Pido tiempo para determinar quiénes se benefician con mi situación: tengo un puzzle para armar en mi cabeza". (DyN)
La denuncia fue presentada por los abogados de Zanola, junto con escuchas telefónicas en las que aparece hablando su opositor en La Bancaria, Hugo Dessal, con Oyarbide y su secretario, sobre la investigación por la "mafia de los medicamentos". Zanola fue liberado el viernes tras dos años en prisión, en el marco de la causa por asociación ilícita, falsificación de tratamientos y adulteración de remedios.
Ayer, durante una conferencia de prensa, el dirigente responsabilizó al senador y ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, por haber tenido "injerencia" en la decisión de Oyarbide de detenerlo y procesarlo. "Me robaron dos años de mi vida en una causa en la que no se ha probado nada, una causa irregular", sostuvo, al desligar al resto del gobierno y a Cristina Fernández.
El sindicalista aseguró que el ex jefe de Gabinete tiene una "amistad" con el juez y a partir de allí tuvo injerencia para influir en su situación procesal. Luego, señaló: "Es una fantasía (la causa). Puedo haber cometido errores, como todos, pero nunca algo así, de esta envergadura", se defendió. "Este partido sigue. Hay recusaciones contra Oyarbide, querellas y presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El juez es un instrumento, un actor de reparto; hay manos negras en la causa. Pido tiempo para determinar quiénes se benefician con mi situación: tengo un puzzle para armar en mi cabeza". (DyN)