LA PAMPA.- Uno de los jueces que  posibilitó la liberación de Marcelo Tomaselli, quien había violado a su mujer y luego, al salir de la cárcel la mató de 11 puñaladas, intentó justificar su resolución. "Los magistrados somos humanos y nos equivocamos", dijo Gustavo Jensen, del Tribunal de Impugnación Penal.

El funcionario sostuvo que nunca imaginó que la joven Carla Figueroa, de 19 años y con un hijo de tres, podía ser asesinada. "Nos duele muchísimo. Era algo que jamás se nos ocurrió pensar que podía ocurrir. La gente puede pensar que acá se estaba discutiendo la integridad física de la víctima, o que estuviera en riesgo de vida. Nunca se planteó", dijo el magistrado.

Carla había firmado el "avenimiento", es decir, el  perdón a su violador y se había casado con él. Cuatro jueces intervinientes no habían consentido este salvoconducto, pero dos, de una instancia superior, del Tribunal de Impugnación, lo permitieron. Con ese perdón, Tomaselli salió en libertad y una semana después, en la madrugada del sábado 10, la mató de 11 puñaladas delante del hijo de ambos y de la madre del agresor.

Jensen, quien con su voto y el de Carlos Flores posibilitó el avenimiento, reconoció que no fue una decisión acertada, pero consideró que no es momento para "pedir la cabeza" de dos jueces.
"No fue acertado, sería necio decir lo contrario con la crónica de lo ocurrido. Cuando ocurren sucesos de esta naturaleza todos debemos hacer una autocrítica porque en el sistema algo falla. Los jueces somos humanos y nos equivocamos", expresó. (NA-Télam)