A pocos días de que finalice el año, el intendente de Yerba Buena, Daniel Toledo (PJ), elevó al Concejo Deliberante de esa ciudad un proyecto de ordenanza que prevé un incremento de hasta un 65% en el CISI (Contribución que Incide sobre los Inmuebles). La decisión del jefe municipal fue criticada por algunos concejales de la oposición, quienes cuestionaron los argumentos esgrimidos por el Departamento Ejecutivo para concretar el tarifazo. Sin embargo, lejos de las críticas, el jefe municipal calificó de "irrisorio" el aumento en los tributos que ha solicitado.

La iniciativa fue presentada ante el cuerpo deliberativo municipal el segundo día de este mes. En los "considerandos" del proyecto de ordenanza, Toledo fundamentó su decisión en el incremento de los costos municipales. "De acuerdo a los informes realizados por las áreas competentes, las erogaciones de los servicios de recolección, transporte y disposición final de los residuos aumentaron desde octubre de 2007 hasta abril de 2011, el 119,12%", expresó. También enfatizó que durante el mismo período, los gastos sobre el alumbrado público y los sueldos al personal tuvieron un incremento del 169% y 184%, respectivamente.

Ante una consulta periodística, Toledo anticipó que convocará, antes de fin de año, a una sesión especial para que los ediles traten el incremento del tributo inmobiliario, atento a que ya finalizó el período de sesiones ordinarias del Concejo. "Es necesario readecuar las tasas de Yerba Buena. En realidad, readecuar no sería la palabra exacta porque la verdad es que los tributos van a continuar siendo muy bajos", se escudó el jefe municipal. Es más, Toledo dio algunos ejemplos concretos. "Los vecinos tienen que saber que el mínimo de $ 8 pasará a costar $ 13. Además, creo que únicamente hay nueve propiedades en Yerba Buena que estarían superando los $ 150 por mes. Pero estamos hablando de propiedades que ustedes las conocen y deben costar 7, 8 o 9 millones de dólares y pagarán sólo una tasa de $ 150 por mes", explicó el intendente.

"Yo dije cuando asumí que íbamos a hacer un reajuste sin que le duela a nadie, y siempre con la idea de que cuanto más bajo tengamos las tasas, más contribuyentes se van a acercar a pagar. Es la teoría de los viejos economistas: es mejor que muchos paguen poquito, antes que poquitos paguen mucho", simplificó el jefe municipal de la "Ciudad Jardín".

El alperovichista, no obstante, eludió hablar de porcentajes ante la consulta. "Nosotros no vemos el incremento a través del porcentaje, porque si de $ 8 lo pasamos a $ 13, el porcentaje sería del 50%, pero fíjense la cifra de la que estamos hablando. Por eso a nosotros nos gusta contarle a la gente cuáles son los máximos y los mínimos, para que la gente vea que el aumento es prácticamente irrisorio", aseveró.

Si la medida es aprobada por el Concejo Deliberante, comenzará a regir desde enero del próximo año. Según Toledo, la suba impositiva no alcanzará a los propietarios de inmuebles de uso comercial.

Críticas opositoras

"Es lamentable que desde la Intendencia pretendan aumentar las contribuciones sobre inmuebles en casi un 70%. Por un lado desde el Estado manifiestan un superávit histórico y por el otro desconocen la evidente inflación y aumentan impuestos que atacan directamente el bolsillo de los tucumanos", afirmó el concejal radical Mariano Campero.

En el igual sentido opinó su correligionario Pedro Albornoz Piossek. "Son evidentes las falencias en el cumplimiento de las prestaciones de servicios públicos. Diariamente recibimos quejas de los vecinos por mal estado de calles, falta de recolección de residuos, limpieza, alumbrado público e inseguridad", cuestionó el edil opositor.