Los oficialismos gobiernan cómodos en el país. Pero no en todos lados. En San Miguel de Tucumán, por ejemplo, el intendente, Domingo Amaya, tiene la cifra suficiente de concejales para llevar a cabo una gestión sin tropiezos; pero nada garantiza que el número se vaya a mantener estable. En todo caso, todo dependerá de cómo sea su relación política con la Casa de Gobierno.
La integración del Concejo Deliberante de esta ciudad es variopinta: en el amayismo se alistan cinco concejales; en la oposición, otros cuatro (la semana próxima está previsto que asuma la quinta, Sandra Manzone); y en el alperovichismo, ocho.
Por este Concejo políticamente fragmentado pasarán hasta 2015 iniciativas delicadas, tales como los presupuestos anuales, los aumentos en el precio del cospel, las cuentas de inversión y autorizaciones para obras públicas.
El amayismo y el alperovichismo funcionan unidos. De hecho, han formado un solo bloque, que preside el alperovichista Esteban Dumit. Pero si los concejales que en forma directa responden a la Casa de Gobierno decidieran no acompañar una iniciativa del Departamento Ejecutivo Municipal (DEM), el gobierno de Amaya podría quedarse sin el número para aprobarla. A ello debe añadírsele que entre los ediles amayistas se cuenta a Oscar Cano y a Christian Rodríguez, siempre prestos a atender las pretensiones del poder central.
En verdad el hombre fuerte del amayismo es el ex diputado Germán Alfaro: no sólo ha pretendido ser intendente de la capital, sino que ha sido secretario de Gobierno de Amaya y hace dos años se le rebeló a Alperovich, cuando denunció que el Gobierno mantenía un pacto con el bussismo.
Sobre esas diferencias, que en su momento fueron públicas, hoy ya nadie habla. Pero persisten y a menudo son la comidilla de todos los días. El oficialismo en el Concejo tiene forma de pax, o de pacto de no agresión.
Del otro lado están también los cinco opositores, que se enfrentarán durante los próximos cuatro años a un dilema permanente: el de ejercer el rol de opositores al DEM o al Gobierno; dos oficialismos con cara de uno solo.
Está claro que en términos institucionales son los asuntos de la ciudad los móviles de los pronunciamientos y acciones políticas, y de las votaciones en el recinto situado en Monteagudo y San Martín. Pero entre ellos se entrometen intereses de distinta índole, y cercanías y enconos políticos.
Más de un opositor ya confirmó por lo bajo que desde la Casa de Gobierno solicitaron "no darle vida" al alfarismo-amayismo, como condición para obtener beneficios políticos o institucionales.
Está claro que en el Concejo Deliberante es el alperovichismo el que ejerce el dominio y el amayismo es una primera minoría escondida en un bloque único.
El alperovichismo, por caso, no sólo tiene al presidente del cuerpo, Ramón Santiago Cano, y al vice segundo, Luis Marcuzzi (el vice primero, el amayista Eloy del Pino, llegó tras una cesión de Alperovich a Amaya en un encuentro en la Casa de Gobierno), sino que también comanda las principales comisiones de trabajo y tiene mayoría de integrantes en otros grupos estratégicos, como Peticiones y Poderes y Obras Públicas.
Ignacio Golobisky, quien hasta hace tres meses era el secretario de Prensa y Difusión del gobierno de Alperovich, preside Hacienda y Presupuesto; y Esteban Dumit lidera Transporte y Tránsito.
"¿Cuántos 'Moratas' más habrá?"
"Quedaron en evidencia las prácticas irregulares que habíamos denunciado. Con el caso Manzone perdieron las autoridades políticas de una Junta Electoral que quiso anteponer la rapidez a la transparencia. ¿Cuántos 'Moratas' habrá ocupando cargos tras la elección de agosto?", se preguntó el senador radical José Cano. "Hay que revisar el sistema electoral", afirmó.
Manzone podría asumir el jueves
La dirigente de la Coalición Cívica Sandra Manzone, electa concejala de acuerdo con el recuento de votos efectuado esta semana en la Junta Electoral (JEP), podría asumir el próximo jueves, durante la sesión del Concejo Deliberante. Está previsto que la JEP se expida entre el lunes y el martes sobre las dos urnas objetadas y luego proclame a la candidata.