BUENOS AIRES.- "Que mi yerno haya hecho algo así no me entra en la cabeza", dijo Carlos Bustamante, el padre de Gastón, el menor asesinado en Miramar tras un robo en su casa. El hombre dio ayer una nota al canal Todo Noticias, y dijo que aún no le cierra la hipótesis que involucra al joven estudiante de abogacía.

"Hay cosas que se están dando como no me gustaría que se den. Era el novio de mi hija y se merecía toda mi confianza. Para mí era un buen chico. Estudiaba, tenía dos trabajos y sus proyectos", expresó Bustamante, acompañado por su esposa Verónica. "Me quedé helada cuando el fiscal me lo dijo. No entiendo por qué", afirmó la mujer sobre el novio de su hija.

Julián Ramón, el acusado, declarará hoy ante la justicia de Mar del Plata, mientras la novia del joven y hermana de la víctima reiteró que confía ciegamente en su inocencia. Rocío Bustamante concurrió ayer a los tribunales acompañada por los padres del detenido, Liliana Rogmanoli y Miguel Angel Ramón, y reiteró ante los cronistas su confianza en la inocencia de su pareja. "Confío ciegamente en él, sé que él no fue", dijo la joven de 18 años, abrazada por el padre de Ramón.

Asimismo, señaló que en Miramar "la gente lo conoce a él, sabe cómo es, así que espero la verdad y que se haga justicia". Consultada sobre cómo era el trato de Ramón con su madre, a quien al parecer cuestionó ante los investigadores durante la instrucción del crimen, la joven dijo que tenía buena relación con toda mi familia. Rocío contó que con Ramón son novios desde hace diez meses, pero que se conocen desde hace cuatro años.

Ramón, en tanto, se mostró dispuesto a declarar, dijeron fuentes judiciales. El joven quedó involucrado en la causa principalmente porque sus huellas fueron halladas en un televisor que había sido movilizado en la mañana del 21 de noviembre en la casa de los Bustamante, cuando el niño fue asfixiado con una media y golpeado.

Las huellas sobre el televisor resultaron claves para el fiscal, que basó el pedido de arresto en las pruebas científicas detectadas, aunque la defensa intentará rebatir ese argumento porque sus visitas a la casa eran constantes y el aparato se encontraba en un espacio que comunica la habitación con el comedor, donde era habitual que se lo mueva de un ámbito a otro.

La madre de Ramón también reiteró que su hijo es totalmente inocente y cuestionó al fiscal al recordar que dijo que no iba a agarrar a ningún perejil. "Evidentemente se contradice con todo lo que ha hecho. Pienso que se viene la temporada de verano entonces hay que agarrar a alguien", manifestó la mujer. (Especial)