Para quitarle la cartera que llevaba colgada, los delincuentes arrastraron a una mujer por el pavimento. La víctima sufrió golpes en el pecho y heridas en el rostro. Ayer, alrededor de las 16, la mujer caminaba con sus hijas (de cuatro y de 14 años) y una sobrina de cuatro.
La joven iba en dirección a la casa de su madre, por la calle San Miguel, entre el Pasaje Paraná y Emilio Castelar, en el barrio Vial. De repente, aparecieron dos individuos en una moto. Uno de ellos tiró de la cartera y la víctima cayó pesadamente al piso.
Al intentar huir, los delincuentes arrastraron a la joven madre varios metros y quedó inconsciente. Luego fue atendida en el hospital Avellaneda, donde le tomaron radiografías y le efectuaron las curaciones. Armando Monetti, esposo de la víctima, estaba enfurecido por lo sucedido. "A mitad de cuadra donde ocurrió el hecho hay un destacamento policial, en el pasaje Juan Cruz Varela, pero no hay ni un policía", afirmó. Monetti recordó que fue uno de los gestores de la creación de ese destacamento policial. "Logramos que se construyera con todas las comodidades, pero al final no tenemos resultados. No hemos progresado en nada. Esto cada vez se va poniendo peor", renegó.
Gabriela, su esposa, debe guardar reposo por indicación médica. Además, el susto no se lo quita nadie. Ni a ella ni a sus hijas.
La joven iba en dirección a la casa de su madre, por la calle San Miguel, entre el Pasaje Paraná y Emilio Castelar, en el barrio Vial. De repente, aparecieron dos individuos en una moto. Uno de ellos tiró de la cartera y la víctima cayó pesadamente al piso.
Al intentar huir, los delincuentes arrastraron a la joven madre varios metros y quedó inconsciente. Luego fue atendida en el hospital Avellaneda, donde le tomaron radiografías y le efectuaron las curaciones. Armando Monetti, esposo de la víctima, estaba enfurecido por lo sucedido. "A mitad de cuadra donde ocurrió el hecho hay un destacamento policial, en el pasaje Juan Cruz Varela, pero no hay ni un policía", afirmó. Monetti recordó que fue uno de los gestores de la creación de ese destacamento policial. "Logramos que se construyera con todas las comodidades, pero al final no tenemos resultados. No hemos progresado en nada. Esto cada vez se va poniendo peor", renegó.
Gabriela, su esposa, debe guardar reposo por indicación médica. Además, el susto no se lo quita nadie. Ni a ella ni a sus hijas.