WASHINGTON.- El presidente de Siria, Bashar al Assad, negó haber ordenado la represión y violencia contra el movimiento de protesta contra su régimen, según aseguró en una entrevista emitida ayer por la televisión estadounidense ABC. La mayoría de los muertos en los últimos meses eran de sus filas y no manifestantes, aseguró Al Assad en la primera entrevista que concede a un medio occidental desde que estallara el conflicto.
"No hubo orden de matar o de actuar de forma brutal", aseguró. "No matamos a nuestra población. Ningún gobierno del mundo mata a su propia gente, si no está dirigido por un loco".
"Toda reacción brutal fue llevada a cabo por un individuo, por una institución, eso es lo que deben saber. Hay diferencia entre que la policía tome duras medidas y algunos errores cometidos por algunos oficiales", apuntó. Aseguró que los soldados que se excedieron fueron castigados.
La ONU cree que más de 4.000 personas murieron desde el inicio de las protestas en marzo. "¿Quién dijo que Naciones Unidas es una institución creíble?", planteó. El presidente aseguró que en los últimos meses murieron unos 1.100 soldados. Al Assad rebajó además el impacto de las sanciones impuestas por la Liga Árabe, Turquía y la Unión Europea. "Vivimos bajo sanciones en los últimos 30, 35 años. No es nada nuevo. No estamos aislados. Hay gente yendo y viniendo, hay comercio, hay de todo", indicó. Al ser preguntado si se arrepentía de la violencia, respondió: "Uno no puede sentirse culpable cuando hace lo mejor que puede. Uno siente las vidas que se perdieron. Pero no se siente culpable cuando no se mata a gente. No se trata de culpabilidad". Las palabras de Al Assad se dieron a conocer a la vez que opositores a su régimen denunciaron la muerte de otras siete personas a manos de la policía en Homs. Las protestas contra Assad, inspiradas en la Primavera Árabe en Túnez y Egipto, fueron reprimidas con una enorme fuerza ni bien se iniciaron. Siria está cada vez más cerca de una guerra civil. (DPA-Reuters)
"No hubo orden de matar o de actuar de forma brutal", aseguró. "No matamos a nuestra población. Ningún gobierno del mundo mata a su propia gente, si no está dirigido por un loco".
"Toda reacción brutal fue llevada a cabo por un individuo, por una institución, eso es lo que deben saber. Hay diferencia entre que la policía tome duras medidas y algunos errores cometidos por algunos oficiales", apuntó. Aseguró que los soldados que se excedieron fueron castigados.
La ONU cree que más de 4.000 personas murieron desde el inicio de las protestas en marzo. "¿Quién dijo que Naciones Unidas es una institución creíble?", planteó. El presidente aseguró que en los últimos meses murieron unos 1.100 soldados. Al Assad rebajó además el impacto de las sanciones impuestas por la Liga Árabe, Turquía y la Unión Europea. "Vivimos bajo sanciones en los últimos 30, 35 años. No es nada nuevo. No estamos aislados. Hay gente yendo y viniendo, hay comercio, hay de todo", indicó. Al ser preguntado si se arrepentía de la violencia, respondió: "Uno no puede sentirse culpable cuando hace lo mejor que puede. Uno siente las vidas que se perdieron. Pero no se siente culpable cuando no se mata a gente. No se trata de culpabilidad". Las palabras de Al Assad se dieron a conocer a la vez que opositores a su régimen denunciaron la muerte de otras siete personas a manos de la policía en Homs. Las protestas contra Assad, inspiradas en la Primavera Árabe en Túnez y Egipto, fueron reprimidas con una enorme fuerza ni bien se iniciaron. Siria está cada vez más cerca de una guerra civil. (DPA-Reuters)