Será para Ezequiel un doble repechaje. Por un lado, como había aceptado hace una semana, se mantiene firme en la pelea para volver a entrar a la casa principal. Por otro, inesperadamente, le surgió la posibilidad de conquistar a la chica que en verdad le gustaba, según sus propios dichos. Durante al menos una semana, él y Daniela -la cuarta participante eliminada de Gran Hermano- convivirán solos en la estructura contigua. Teniendo en cuenta la atracción que existía entre ellos en las primeras semanas del reality, la audiencia (y la producción, por supuesto) no han dejado de especular acerca de las chances de que, sin Victoria de por medio, la postergada historia de amor se concrete.
La gala de eliminación del domingo no tuvo mayores emociones. La salida de Daniela no pareció sobresaltar demasiado a los chicos, que ni siquiera reaccionaron a algunos insultos (¿en broma?) que ella profirió mientras se iba. "Son todos una manga de forros, váyanse a la c... de su madre", dijo antes de partir, aunque con una inmensa sonrisa.
El gesto se le acentuó cuando, al cruzar la puerta, Jorge Rial le hizo saber que podía acceder a una segunda oportunidad de ganarse el premio si superaba un repechaje en la casa de al lado. Sin saber aún quién la esperaba allí, Daniela aceptó de buena gana. Luego, como para que quedara claro qué se pretende de ellos, se le mostró un video en el que Ezequiel admitía su atracción por ella. "Él fue uno los chicos con los que más afinidad tenía -explicó después, cuando el conductor indagó sobre la relación-. Sabía que gustaba de mí porque me lo dijo, pero ya le había dejado las cosas en claro y no quería meterme en líos con Vicky".
Ahora los obstáculos se despejaron. Ezequiel se hizo conocido por su habilidad para la conquista, pero Daniela parece un hueso duro de roer. ¿Quién aguantará más?