Aunque con distintas competencias, tanto el Ente Provincial de Regulación de la Energía de Tucumán (Epret) como el Ente Regulador del Servicio de Agua y Cloacas (Ersact) surgieron en 1995 con una filosofía común: convertirse en espacios adecuados para garantizar el ejercicio de los derechos ciudadanos. Sin embargo, el control de las empresas prestadoras, ya sean privadas, como EDET; o estatales, como la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), sigue siendo uno de los principales reclamos de la ciudadanía.
Tampoco hay en la región una tendencia marcada en favor de la unificación de los entes de control o de la separación de los organismos fiscalizadores. En rigor, de las cinco provincias del Noroeste, tres cuentan con un solo organismo fiscalizador de los servicios públicos y, dos, con estructuras de control individuales para cada una de las prestaciones. Salta, Jujuy Catamarca tienen un ente regulador; en cambio, Tucumán y Santiago del Estero supervisan cada prestación por separado.