- Una comunión.- "Pertenecemos a la iglesia San Pedro Nolasco, y venimos a visitar a los legisladores que quieran colaborar con nosotros. Estamos ayudando a los chicos de una villa que está en la zona de avenida Independencia y Bernabé Aráoz, y ahora la idea es que tomen su primera comunión. Son niños de escasos recursos, que necesitan de la gente, y como tengo contacto con legisladores, ¿por qué no acercarme acá para pedir ayuda", expresó María Inés Céliz, quien se acercó a la Legislatura hace algunos días para gestionar alguna ayuda. "El año pasado nos colaboraron mucho, y por eso apelamos a la generosidad de los legisladores. Hemos presentado una nota; no se pide demasiado dinero, con lo que puedan aportar ya suma para que los chicos tengan las túnicas y los refrigerios. La última vez colaboró muchísimo el legislador (Carlos Isa) "Alito" Assán. Eso sirvió para que los chicos pudieran festejar la comunión, porque realmente sus padres no iban a poder afrontar los gastos. Todo lo que se hace sale de nuestro bolsillo", dijo la mujer.

- Pasajes para el colectivo.- "Vinimos a verlo al legislador (Félix) García Biagosch, porque nunca nos deja esperando como hacen otros. Nosotros ya golpeamos varias puertas, pero es difícil que te atiendan. Y él lo hizo sin siquiera conocerme", explicó Gladys Trejo. "Ahora vine con mi hijo, que está estudiando Educación Física. Mi otro hijo en estos momentos está trabajando en el campo. Venimos desde lejos; dentro de sus posibilidades el legislador nos da alguna ayuda económica. Empezó hace dos años, sin conocerme, y con ese dinero mi hijo puede viajar a la facultad. Si no, quizás le sería casi imposible seguir con la carrera. Vengo de golpear puertas en Casa de Gobierno y en varios lugares más, pero nunca me habían ayudado. Por eso terminé viniendo acá", agregó la mujer.

- Problemas con una propiedad.- "Tengo una situación con un terreno. La dueña ha fallecido, y su padre vivía a la par. Nosotros le cuidábamos el lugar, y un día me dijo: ?quedate acá, si no tenés otra casa?. Pero esto no es de hace poco. Llegué ahí cuando tenía 22 años; ahora tengo 73. Esa es mi casa, mis hijos nacieron allí y se criaron. Resulta que conseguí la posesión, pero ahora me llamaron para decirme que tenía que renunciar (a ella), porque apareció otro supuesto dueño. Necesito que la situación se aclare, porque no tengo dónde más ir", expresó Rosa Ramírez, quien estaba tratando de entrevistarse con el legislador oficialista Fernando Juri.

- Dinero, vestidos y fiestas.- Los legisladores escuchan necesidades diversas de boca de los tucumanos que van a buscarlos. Según cuentan en los pasillos, con algunas fundaciones o grupos de trabajo social que necesitan fondos, pueden colaborar con dinero en efectivo. Las cifras van de los $ 300 a los $ 500, por lo general. Además, algunos parlamentarios son conocidos por encargarse de los vestidos de fiesta de las chicas que cumplen 15 años. Después de tomarse una fotografía con el legislador, reciben la prenda y se marchan a festejar.

- Cocina comunitaria.- "Tenemos una fundación, que se llama Unidos por la Esperanza, y que tiene como fin el trabajo social. Es la primera vez que venimos a la Legislatura, pero ya recibimos ayuda desde otras oficinas del Estado. Incluso, estamos bajo un programa del Ministerio de Desarrollo Social. Pero nuestro eje es una cocina comunitaria, y el objetivo es que las madres cocinen y compartan los platos entre los chicos; lo que buscamos es que se recompongan los lazos rotos en la familia, como estar juntos en la mesa a la hora del almuerzo", relató Fátima Domínguez, quien aguardaba para entrevistarse con el legislador Alfredo Toscano. "Nosotros no tenemos bandera política. Y necesitamos recursos para trabajar. La cocina sirve para afrontar muchos problemas, pero tenemos otros que son difíciles de resolver. Hay chicos adictos, madres adolescentes, desempleo, violencia doméstica, abuso. Y por eso venimos a ver si el legislador Toscano, que ya antes nos ayudó, nos puede gestionar la asistencia de algunos especialistas", aseveró Domínguez.