Una audiencia laboral entre representantes de la textil Hispania y de la Asociación Obrera Textil (AOT), prevista para ayer en la Secretaría de Trabajo de la Provincia, terminó abruptamente luego de que se produjeran episodios de violencia verbal entre las partes.

El apoderado de la AOT, Luis Salado, denunció que el titular de Hispania, José Toledo, se presentó con guardaespaldas en clara actitud intimidatoria, y que luego profirió todo tipo de insultos, lo que obligó a que el secretario de Trabajo, Roberto Jiménez, suspendiera la audiencia.

"Toledo rompió el diálogo; nos provoca para que tomemos medidas de acción directa más fuertes. Pero en asamblea decidimos por unanimidad no movilizar ni hacer cortes de rutas, pero no vamos a permitir que ponga a funcionar la empresa con otra gente. Con nuestra gente tiene que solucionar sus problemas", advirtió Salado. A mediados de octubre, Hispania decidió suspender a su centenar de empleados. Pasadas un par de semanas, sólo reincorporó a la mitad de su plantel de trabajadores.

Por otra parte, Salado salió al cruce de declaraciones de Toledo, en las que manifiesta que Hispania no adeuda salarios a su personal, y que adelantó vacaciones para resolver un problema de sobreestock de mercaderías. "Hispania no sólo adeuda salarios a los trabajadores; adeuda muchos mas rubros que se detallaron en la Secretaría de Trabajo. Es totalmente falso que Hispania no haya suspendido y que en su lugar optó por adelantar vacaciones", dijo el apoderado de la AOT. "También es falso que la AOT no haya dicho nada cuando otras empresas aplicaron medidas; nuestras denuncias tuvieron impacto nacional y fueron publicadas por LA GACETA y por medios escritos nacionales, como La Nación y Clarín, además de los medios audiovisuales. La diferencia radica en que otras empresas pagan a sus trabajadores cuando llevan a cabo medidas por razones económicas y no desampara a sus colaboradores, por el contrario Hispania nunca paga nada a nadie y no le importa el desamparo de sus colaboradores", apuntó. Dijo que Hispania recibe subsidios de la Nación que nunca invirtió y que adeuda dinero a la obra social y al sistema previsional.