Son denostadas por los votantes cada vez que hay elecciones. Sin embargo, las llamadas candidaturas testimoniales son más recurrentes con el paso de los años. Y en los comicios provinciales del 28 de agosto, la modalidad de jurar para luego pedir licencia al cargo se transformó en una costumbre que genera un dilema sobre la ética política.
Por caso, se dan en la mayoría de los cargos electivos y no hay distinción de colores partidarios. A juzgar por los datos aportados por la Junta Electoral Provincial (JEP), desde la cúspide del Poder Ejecutivo hasta en los concejos deliberantes de cualquier municipio tucumano no es difícil encontrar a candidatos que juraron defender con lealtad y patriotismo el cargo que el pueblo les confió. Y posteriormente, a la semana, o a los pocos días, decidieron renunciar o pedir licencia de sus cargos y sortear, de esta manera, el mandato concedido por la voluntad popular.
El caso paradigmático se dio con el pedido de licencia del vicegobernador electo, Juan Luis Manzur. En sólo tres días, el presidente de la Legislatura renunció como ministro de Salud de la Nación, asumió como vicegobernador de Tucumán y pidió licencia de ese cargo para reasumir en el gabinete de Cristina Fernández de Kirchner. Casi 600.000 personas lo eligieron para que cumpliera una función pero, por pedido de la mandataria nacional, pidió permiso para alejarse y continuar como funcionario nacional.
Otro ejemplo que también abre un interrogante sobre la conducta ética de los candidatos es lo que ocurrió en el municipio de Lules, un bastión peronista en el que la mitad de los concejales electos optó por eludir el mandato de las urnas. Porque cuatro de los 10 ediles de ese cuerpo decidieron pedir licencias especiales para no ocupar el cargo electivo y pasar a desempeñarse en el Departamento Ejecutivo municipal. Se trata de los concejales María Estela Bongiovani, Juan Ariel Sanche, Miguel Mastroberardino y Liliana Rodríguez, que se desempeñarán como funcionarios del intendente César Dip. Un quinto edil tampoco se integrará al cuerpo deliberativo, pero su situación es diferente. Fabián Bonilla directamente renunció al cargo de concejal, pese a haber sido uno de los más votados. Él criticó la actitud de sus pares que decidieron no cumplir con el mandato popular. "Renuncié al cargo porque quiero seguir trabajando en mi espacio político para 2015. Lo que hicieron los ediles es una burla a la gente. Asumieron y a los 10 minutos pidieron licencia a su banca", se había quejado Bonilla, quien fue candidato a concejal y a intendente a la vez, y compitió por el partido Todos por Tucumán.
En el Este y el Oeste
La situación en el municipio de Alderetes también es llamativa, ya que tres de los 10 representantes vecinales de esa ciudad presentaron licencias para asumir en cargos ejecutivos. Es el caso de Amalia Beatriz Galván, Pedro Sanchez y Carlos Martínez, quienes fueron reemplazados en sus cargos por César Ruiz, Ana María Gómez, Héctor Díaz, respectivamente.
En Banda del Río Salí, fue electo concejal Salvador Chávez pero inmediatamente fue reemplazado por Fidel Khoder, hermano del intendente Zacarías Khoder.
Un caso similar de dio en la municipalidad de La Cocha: Luis Alberto Seiler tomó licencia y en su lugar juró como concejal Gabriela Susana Rodríguez, según los datos aportados por el órgano veedor de los comicios.
Testimoniales legislativas
Desde un primer momento se supo, aunque extraoficialmente, que los principales colaboradores del gobernador José Alperovich que pugnaban por escaños en la Legislatura, presentarían luego sus respectivos pedidos de licencia si resultaban electos.
Es por eso que los cargos legislativos tampoco quedaron exentos de las denominadas candidaturas testimoniales.
En octubre, los legisladores alperovichistas por la sección Este Osvaldo Jaldo y Silvia Rojkés pidieron licencia a sus cargos para seguir cumpliendo funciones en el Poder Ejecutivo como ministros del Interior y Educación, respectivamente. En sus lugares juraron como legisladores José Alberto León y Juan Siviardo Gutiérrez. En la sección Este pasó lo mismo. Los parlamentarios electos Miriam Gallardo, Sergio Mansilla y Beatriz Mirkin le cedieron la banca a Iván Llorens Dip, a Beatriz Bordinaro y Gregorio García Biagosh.