Lo que no te mata, te fortalece. Emanuel Loeschbor reconoce que la unión que existe en el grupo fue clave para capear el temporal y que San Martín tenga en lo deportivo un panorama prometedor. Los tres triunfos consecutivos en el torneo le permitieron al "santo" ponerse a un punto del líder Crucero del Norte y le cambiaron el semblante al hincha.

"Desde que empezó el certamen la mano vino jodida en el tema institucional y con la hinchada. El plantel se fue fortificando en lo anímico, a medida que fueron transcurriendo las fechas. El esfuerzo que le pusimos a la cosa rindió sus frutos con este buen presente futbolístico", comenzó diciendo el capitán de los "santos" en una entrevista exclusiva con LA GACETA, que se realizó en la casa que comparte con su novia Mara y su hijo Gastón (8 años), que viajó a Buenos Aires integrando una delegación de fútbol infantil.

Cuando los problemas institucionales estaban en la cresta de la ola, el equipo comenzó a repuntar, no sólo en la tabla de posiciones, sino que mostró una regularidad manifiesta en su juego. "En principio no se dieron los resultados positivos porque éramos un grupo nuevo y tardamos en conocernos. A pesar de esto, que es elemental para consolidar a un grupo, no perdimos muchos partidos, sino que empatamos varios. En ese tramo del torneo, no estábamos finos a la hora de las definiciones, algo que sí conseguimos en los últimos cotejos, y los resultados están a la vista", explicó el defensor, que nació hace 25 años en Colonia Italiana, un pueblo ubicado a 350 kilómetros al suroeste de la capital cordobesa.

Loeschbor reconoce que ahora se viene lo más complicado de la temporada. "No debemos aflojar. Ya superamos lo peor y se vienen los momentos más lindos, que son recoger el fruto de tanto esfuerzo. El grupo tiene que seguir como hasta ahora y no darle tanta bolilla a lo de afuera", comentó el capitán de los "santos".

"Ema", como lo llaman sus compañeros, reconoce que aunque el plantel trató de abstraerse de los inconvenientes que se vivían en el club, "desayunarse cada día con un problema nuevo no le hacía nada bien al grupo. Pero tenemos la suerte de que en este plantel hay buenas personas, lo que ayudó a mantenernos unidos. Desde que llegamos al club, lo único que recibimos fueron pálidas, pues los pocos hinchas que iban al estadio, desde el primer momento, nos exigieron resultados positivos. Pero lejos de amedrentarnos, nos ayudó a salir adelante", comentó el zaguero, mientras acariciaba a su perro Bigote, un hermoso fox terrier.

"Si pudimos sacar la cabeza del agua pese a todos los contratiempos vividos, no es descabellado pensar que si la situación se normaliza en lo inmediato, la ilusión de estar en la definición del certamen no será sólo una expresión de deseos. Este plantel dio muestra de que está en condiciones darle esa satisfacción a la hinchada", concluyó Loeschbor.