La generalización, la descalificación apresurada -y por lo tanto injusta-, la exacerbada crítica hacia los otros son componentes de nuestra idiosincrasia. "Todo tiempo pasado fue mejor" es una expresión que se suele escuchar con frecuencia en boca de los adultos, especialmente, a los mayores. La palabra "todo" lleva, por cierto, a un error porque no le brinda posibilidad alguna al presente que reivindique algo positivo respecto de lo que ya fue. A veces en estos juicios absolutistas "pagan justo por pecadores". No sólo los tiempos han cambiado, también la vida cotidiana.

En materia educativa, pese a que la calidad ha caído en muchos aspectos, los chicos siguen destacándose en certámenes y olimpíadas, refutando las generalizaciones de que la juventud está "perdida", "sin rumbo", "es ociosa", "no tiene espíritu de sacrificio", "no le interesa nada...", según muchos adultos.

El lunes, el Ministerio de Educación distinguió a 250 alumnos de escuelas públicas y privadas que se destacaron en ferias de ciencias, en olimpíadas y que recibieron premios presidenciales. Entre los galardonados, figuraban una estudiante de la Escuela Normal "Juan Bautista Alberdi", que obtuvo la Medalla de Oro en las Olimpíadas de Química y una mención en Física, compitiendo con 400 alumnos de todo el país; una alumna de la Escuela Sarmiento, que ganó el 2º premio nacional en la Olimpíada Nacional de Historia. Otro (Colegio del Sol) integró el equipo argentino que participó en la Olimpíada iberoamericana de Física en Guayaquil, Ecuador, mientras que un alumnos del colegio Sagrado Corazón salió 2º en la Olimpíada de Matemática Ñandú, disputada en Mar del Plata. Jóvenes del CAJs de la Escuela Ciudadela ganamos el premio al Mejor Corto provincial y viajaron a Tecnópolis. También se galardonó a un adolescente de la Escuela Media de El Mollar, que viajó junto a una estudiante de Santa Cruz a Madrid y a Zaragoza a difundir la cultura calchaquí en el III Foro Juvenil Iberoamericano de Patrimonio Mundial.

Recientemente, en el concurso "Juntos por una Argentina Lectora", organizado por la Fundación Leer y la Revista "Nueva", docentes y los alumnos de 2º grado A y B, turno mañana, del Colegio San Javier, de Yerba Buena, ganaron el segundo premio. El certamen propicia la lectura diaria en el aula; promueve la escritura y la reflexión acerca de las prácticas escolares de lectura entre docentes y pretende concientizar a la familia y a la comunidad sobre la importancia de la lectura, como herramienta de transformación personal y social.

Así como hay adultos que han pasado inadvertidamente por la vida, hay otros que se han destacado o tienen aún un rol activo en la sociedad, del mismo modo, hay alumnos que tienen ansias de superación y estudian a conciencia, muchos otros, sucumben en el anonimato.

Ocurre que, tanto los niños como los jóvenes, suelen ser el reflejo de la educación que reciben de los adultos. Si estos tienen la buena suerte de tener padres y docentes comprometidos con su formación, que los incentiven en forma constante, seguramente sobresaldrán en alguna asignatura y se distinguirán del común denominador. Estos alumnos laureados son el mejor ejemplo de lo que el sistema educativo debería proporcionarles a todos. Está mostrando, pot otro lado, la importancia de la vocación y la necesidad de formar a los educadores con otros criterios de enseñanza.