Llevaba poco más de un año en la Policía. Si destino había sido la Patrulla Motorizada de Tafí Viejo, donde trabajó aquel 9 de septiembre de 2009. Alejandro Campisi regresaba a la casa de sus padres, donde vivía, en el Timbó Viejo, cuando tuvo que actuar por un robo en el colectivo en el que viajaba.

El agente, de 24 años, fue asesinado por uno de los ladrones, cuando intentó evitar ese asalto. El lunes, más de dos años después, el acusado de ser el autor del disparo comenzó a ser juzgado por los jueces de la Sala II de la Cámara Penal, integrada por los jueces Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano. La acusación es llevada adelante por la fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo.

Inicialmente, fueron dos los acusados por el crimen de Campisi. Se trata de dos hermanos, conocidos como "El Tuerto" y "El Duende". Como uno de ellos tenía 15 años al momento del hecho, no será juzgado. Sí afronta el juicio el joven de 23 años, asistido por un defensor oficial.

Falsos pasajeros

Campisi volvía a su casa cuando dos jóvenes le hicieron señas al colectivo en la rotonda del acceso al barrio Soeme. El chofer, Rubén Carabajal, paró el colectivo, y los supuestos pasajeros subieron. Uno se paró en la parte de atrás y el otro cerca del conductor. Unos minutos después, el que se quedó adelante (supuestamente el menor de edad) intentó robar a Carabajal.

"¡Alto, Policía!", le gritó Campisi, y sacó su arma. No se percató que detrás suyo se encontraba el cómplice del ladrón que lo golpeó en la cabeza, le quitó el arma, y lo ejecutó. El agente murió camino al hospital , y los ladrones escaparon, llevándose la recaudación.

Por las playas

Luego del robo al colectivo, los ladrones habrían cometido dos o tres robos más, según creyó el entonces fiscal de Instrucción Carlos Sale. Con el dinero que juntaron, los hermanos viajaron hacia la Costa Atlántica. Pensaron que allí podrían escapar de la Justicia.

Pero fueron detenidos en la localidad de Ostende, unos 15 días más tarde. En distintos balnearios, los hermanos habrían robado autos, y habrían asaltado en distintas casas.

El juicio proseguirá el jueves, y el viernes se podría dictar sentencia, según informaron a LA GACETA fuentes judiciales.